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- 05/06/2015 16:03
La reconocida marca deportiva ha quedado involucrada en medio del escándalo que afronta la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), según el diario The Wall Street Journal.
La famosa compañía vio hace más de 20 años la oportunidad de meterse en el negocio del deporte más popular del mundo, tentando a la Federación Brasileña de Fútbol (CBF), con un contrato millonario que sin pensarlo las autoridades de ese país accedieron.
Dicho contrato hoy es investigado por el equipo de investigación de la fiscal Loretta Lynch. En el acuerdo Nike se comprometía a vestir a la selección más poderosa del mundo durante 10 años por una suma desconocida por el momento para un equipo nacional: 200 millones de dólares, dejando por fuera a Adidas, la otra gran marca a nivel global.
Entrando por la puerta grande al fútbol desde 1994, luego de que finalizara el Mundial de los Estados Unidos.
Romario, Dunga y Bebeto -las figuras más populares de ese equipo campeón- llevarían la famosa "pipa" en su pecho. Toda una temeridad para una empresa que hasta hacía poco sólo se dedicaba a patrocinar estrellas en la NBA.
El documento que garantizaba a Nike el ingreso al fútbol fue firmado por Philip Knight, cofundador de la empresa, su presidente Tom Clarke y dos altos ejecutivos. En el contrato se especificaba que la compañía de ropa y accesorios deportivos le pagaría de forma directa a la CBF sin que nadie intermediaria en la millonaria operación.
Sin embargo, ahora la Justicia norteamericana investiga el pago de 30 millones de dólares que la empresa habría hecho a un intermediario para que sobornara a dirigentes del fútbol brasileño. La acusación de los fiscales no nombra explícitamente a Nike, aunque sí de manera velada, como el resto de las imputaciones en esa megainvestigación.
Por el momento, ni la firma ni sus ejecutivos han sido acusados directamente. Quizá por eso la empresa decidió "cooperar" con la Justicia. Pero el silencio respecto al escándalo que la involucra es absoluto. The Wall Street Journal rastreó en su archivo para dar con la declaración de uno de quienes participaron de ese acuerdo con el CBF. "Fuimos un poco sorprendidos en términos de política de fútbol y forma de hacer negocios en ese mundo. En cierto modo, es el más político de todos los deportes", señaló Knight en una entrevista realizada en 1997.
El intermediario para lograr ese acuerdo fue nada menos que Traffic Brasil, cuyo propietario es José Hawilla, uno de los empresarios acusados formalmente por el FBI, que enfrenta cargos por lavado de dinero, extorsión y fraude. Extrañamente, en el contrato firmado entre Nike y la CBF aparece la firma de Hawilla.
En la investigación de la Justicia de los Estados Unidos figura que Nike habría pagado a una firma afiliada a Traffic la suma extra de 40 millones de dólares a través de una cuenta enSuiza. Ese dinero fue abonado en concepto de "compensación". Por su parte, Traffic facturó a la empresa deportiva durante tres años más por valor de 30 millones de dólares. Este último monto habría sido el utilizado para el pago de sobornos y comisiones.