La Estrella de Panamá
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16 de Oct de 2019

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Una serie distinta, con los ánimos en dos sentidos

La pasada temporada, los Warriors llegaron con ventaja de 2-0 para el tercer encuentro ante Cleveland.

El ambiente en Cleveland para el tercer encuentro de las finales de la NBA hoy en el Quicken Loans Arena tiene muchas cosas diferentes al que se jugó el año pasado.

Son sensaciones muy distintas. Aunque en la pasada serie, los Warriors de Golden State llegaron a esta instancia con ventaja de 2-0, habiendo ganado ampliamente sus dos encuentros como locales, se siente que flota una pesadez tan grande, como difícil de hacer a un lado, luego de las dos derrotas sufridas por los Cavaliers de Cleveland en California.

El principal recuerdo de los dos primeros encuentros en Oakland se concentra en el segundo partido, con más énfasis que el primero, basado en un pasaje en particular.

Stephen Curry hizo magia con el balón. Lo tomó y bailó como con una chica hermosa, dando pasos hacia adelante y hacia atrás, hasta hacer un avance decidido hacia la canasta. El balón entró limpio, arrancando un estruendoso y prolongado aplauso de los fanáticos de los Warriors.

‘Tenemos que reaccionar para tratar de nivelar la serie, es el objetivo para nosotros'

LEBRON JAMES

LÍDER DE LOS CLEVELAND CAVALIERS

La acción de Curry se dio frente a uno de los mejores jugadores de la actualidad en la NBA: LeBron James.

Y precisamente, el espectacular dribleo del mejor jugador de la liga en las dos últimas temporadas dejó sin aliento a James y a todos los Cavaliers.

La escena, repetida en múltiples ocasiones en todos los noticieros deportivos estadounidenses fue especialmente presentada por los analistas como una de las que pasará a la historia de la NBA.

Un golpe sicológico, del que los fanáticos y el propio equipo de Cleveland necesitan sacudirse, si quieren evitar lo que nadie quiere en una serie final: terminar antes de tiempo, ser barridos sin dar la batalla hasta el final.

La respuesta de LeBron James ha sido bastante ‘profesional', aunque no deja de sentir que fue humillado en su majestad de ‘Rey', un jugador que ya tiene un legado que dejarle a la liga.

¿PODRÁN REPONERSE?

La serie de la temporada 2015-2016 entre Warriors y Cavaliers llegó 2-0 a Cleveland para el tercer partido; en esa ocasión, Golden State tenía en sus filas a los brasileños Leandro Barbosa y Anderson Varejao, los centros Andrew Bogut y Festus Ezeli, además de otros jugadores como Brandon Rush, Marreese Speights y Jason Thompson.

Esta noche, los Warriors alinearán a Kevin Durant, uno de los mejores jugadores de la NBA, fichado por dos temporadas con el propósito para el equipo y el jugador de ganar el campeonato de la temporada 2016-2017.

Esa es la principal diferencia entre las dos series.

Durant le ha permitido a Curry jugar con mayor libertad en la ofensiva y trabajar en la repartición de balones con más solvencia.

De paso, se benefició Klay Thompson, ahora más involucrado en la defensa y con mucho espacio para producir, mientras que Draymond Green mantuvo su usual juego interno fuerte, reboteando y pasando bien el balón.

Cleveland trajo a dos veteranos como Kyle Korver y Deron Williams, cuyo impacto ha sido casi nulo en favor del equipo.

LeBron James se ha esforzado al máximo, al igual que Kevin Love y Kyrie Irving; sin embargo, no ha sido suficiente esta vez para contrarrestar el trabajo de Durant, Thompson y Curry.

Todo indica que los Cavaliers necesitarán de todo lo que tengan a su alcance para romper la fortaleza de los Warriors, cuyas armas han demostrado hasta el momento ser más efectivas que las de sus contrarios.