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22 de Jan de 2021

Economía

Secreto bancario: derecho o delito

PANAMÁ. El mundo financiero internacional enfrenta otra polémica: distinguir dónde termina la confidencialidad bancaria y dónde empieza...

PANAMÁ. El mundo financiero internacional enfrenta otra polémica: distinguir dónde termina la confidencialidad bancaria y dónde empieza el secretismo.

Este debate ha tomado fuerza, tras la pasada reunión del G-20 y la amenaza de una lista negra de países considerados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) paraísos fiscales.

En el comunicado final del G-20 sentenciaron que “se acabó la era del secreto bancario”. Pero, ¿qué significa esta advertencia para el centro financiero de Panamá, que ha estado en la mira de la OCDE?.

Para el abogado de la firma Morgan & Morgan, Eduardo Morgan, “no hay que hacerles caso” (refiriéndose a los países de la OCDE), al asegurar que en Panamá no hay secreto, sino una confidencialidad.

El presidente electo de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Adolfo Linares, considera que el fin del secreto bancario no tiene sustento, porque está ligado al derecho de la privacidad que es inalienable del ser humano y no puedo ser violentado por ningún país.

Este concepto es compartido por el ex comisionado de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Carlos Barsallo, quien aseguró que no desaparecerá el secreto bancario, pero aclara que existen límites sobre este derecho. “El derecho no es absoluto y no se puede abusar del mismo”, dijo.

Por su parte, Pedro Sittón, abogado internacionalista, no cree que haya grandes avances en este tema, al menos en los próximos 20 años.

El sector bancario, uno de los más preocupados, también cuestiona estas aseveraciones. El vicepresidente de la Asociación Bancaria de Panamá, Mario De Diego, explicó que las declaraciones de la OCDE “chocan con las manifestaciones hechas por las más altas autoridades de Suiza y Austria.

De Diego reconoce que ha habido avances en la negociaciones co n los grandes centro bancarios, que apunta hacia un “level playing field” (igualdad de condiciones), pero cree que todavía falta mucho para lograr que las condiciones sean equitativas para todos los países.

En lo que han coincidido todas las fuentes es que el centro financiero de Panamá no es un paraíso fiscal.