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29 de May de 2020

Economía

Restringen vuelo del Boeing 787

SEATLE. Una reveladora imagen del desarrollo del 787 Dreamliner de Boeing Co. se conoció a mediados de 2011, cuando docenas de ellos se ...

SEATLE. Una reveladora imagen del desarrollo del 787 Dreamliner de Boeing Co. se conoció a mediados de 2011, cuando docenas de ellos se apiñaban en cada recoveco de las fábricas de Boeing y pistas de aterrizaje alquiladas de dos estados.

De sus alas colgaban bloques de hormigón para impedir que se doblaran por la ausencia de los motores que las mantenían balanceadas.

Debido a una demora tras otra en la entrada en servicio de la aeronave, Boeing finalmente había construido unos 40 para cuando la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) le dio la aprobación definitiva. Esto se convirtió en una carga para Boeing —en un momento tenía $16,200 millones de existencias relacionadas con el 787— y un elemento importante de la crisis actual en la que todos los Dreamliner del mundo han sido dejados en tierra luego de que dos de ellos sufrieron fallas en las baterías de litio-ión.

Aún hay 800 Dreamliners encargados por las aerolíneas del mundo, con años de entregas pendientes de aviones cuyo precio de lista parte de unos $207 millones. Al comprar un modelo nuevo, las líneas aéreas toman importantes decisiones sobre el futuro, como las de si conviene reemplazar los aviones viejos o agregar destinos. Un avión de nueva generación puede determinar las redes de rutas con una década de anticipación.

‘La compañía tiene que acertar con el 787’, le dijo a Bloomberg News en 2006 el máximo responsable ejecutivo James McNerney, protegido de Jack Welch que tuvo una carrera brillante antes de ingresar a Boeing. ‘Ejecutar ese programa es nuestra mayor oportunidad y nuestro mayor riesgo si no lo hacemos bien’.

MODELO NUEVO

El 787 es el primer avión comercial estadounidense que la FAA deja en tierra desde que lo hizo con el DC-10 en 1979, luego de un accidente en Chicago en el que murieron 271 personas. Otros países siguieron los pasos de la FAA con lo que en la práctica se paralizó la flota mundial.

El 787 de LOT Polish Airlines quedó varado en Chicago luego de su vuelo transatlántico inaugural.

Los funcionarios estadounidenses y Boeing están investigando si las fallas se debieron a baterías defectuosas del mismo lote, según dos personas con conocimiento de los incidentes. De confirmarse, ello podría demostrar que la falla que ocasionó los incidentes se limita a un pequeño número de 787 y no es un defecto sistémico de la ingeniería, el diseño o la fabricación del avión, lo que podría acelerar la reanudación de los vuelos.

Las acciones de Boeing, cuya sede central se encuentra en Chicago, bajaron 26% desde el día anterior a que Boeing anunciara en 2007 la primera de siete demoras en las entregas iniciales de los 787.

El problema de Boeing es que las dificultades actuales respaldan las versiones sobre el Dreamliner, que sufre inconvenientes desde hace años. Su historia incluye los atentados del 11 de septiembre, una importante fusión empresarial y la pregunta de por qué y cómo el gobierno de los Estados Unidos aprobó una tecnología que, en este momento, parecería defectuosa.

MÁS ALLÁ DE LAS NORMAS

Normalmente, el diseño de un avión se rige por normas federales establecidas hace largo tiempo. En el caso del Dreamliner, no había nada en los manuales para orientar a la FAA sobre las baterías de litio, de las que algunas clases habían sido prohibidas para los vuelos de pasajeros en 2004 porque eran muy inflamables.