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16 de Apr de 2021

Economía

Inversión, transmisión y demanda: el gran conflicto

Las limitaciones para transmitir energía mantendrán el sistema operando de forma ineficiente

Inversión, transmisión y demanda: el gran conflicto
El nivel de los embalses está al límite.

El sistema energético panameño es una bomba de tiempo que podría estallar en el transcurso de los próximos tres o cuatros años con el incremento de la demanda frente a las limitaciones en la transmisión y la estrechez en la generación. A esto se le suma la falta de inversiones.

‘Las limitaciones en la transmisión mantendrán operando el sistema de manera ineficiente por mucho tiempo’, explicó Francisco Escoffery, presidente de la Comisión de Energía de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), durante una entrevista en Telemetro.

El problema se agravó con el retraso que ha tenido la construcción de la Tercera Línea de Transmisión Eléctrica, que estaba presupuestada desde 2009, pero que no se adjudicó sino hasta el año pasado, cuando debió haber empezado operaciones, y que ahora se prevé que estará lista para el 2016, aclaró Escoffery.

Las actuales líneas de transmisión están copadas, pero el país sigue experimentando un crecimiento boyante, lo que ha disparado la demanda energética, que crece entre 6 y 7% anualmente. Escoffery explicó que el sistema se está manejando con un margen muy estrecho entre la capacidad de generar energía y la demanda.

INVERSIONES

En Panamá, se producen 1,600 megawatts. Si a esto le restamos la demanda máxima registrada este año, que es de 1,465.56 megawatts, sólo queda un colchón de 134 megawatts antes de llegar a un punto crítico entre la oferta y la demanda.

Se requiere de más inversiones importantes en el sector. A juicio de Humberto González, especialista en el tema de energía, es necesario que entren al sistema anualmente 100 megawatts adicionales, solo para abastecer el aumento de la demanda. Esto representa una inversión anual de entre 300 y 400 millones de dólares para expandir el plantel de generación, explicó González. No obstante, en los últimos 15 años se han invertido 4 mil millones de dólares en este sector.

GENERACIÓN

El sistema ya está dando signos de alerta. El Centro Nacional de Despacho (CND) declaró una alerta de racionamiento, por falta de potencia. ‘El CND está viendo una probabilidad alta de que en los próximos tres meses no se puedan satisfacer los parámetros de operación del sistema nacional, desde el punto de vista de capacidad de generación’, explicó González.

La situación es complicada. Los embalses de agua que generan el 60% de la energía del país siguen bajando. Según la última medición (24 de marzo), Changuinola estaba a tres metros de su punto mínimo; Fortuna, a 17; y Bayano, a 5.

La crisis se agudizó con la paralización que sufrió termoeléctrica de PanAm Generation en La Chorrera, que producía 96 megawatts por hora. El gobierno llamó a las empresas al autoabastecimiento, mientras que las oficinas públicas se han acogido a medidas de ahorro. ‘Lo que está pasando es la crónica de una muerte anunciada’, dijo Escoffery.

Las políticas erradas del Gobierno han contribuido al deterioro del sistema. La escasa participación de empresas en las licitaciones de energía es uno de los errores, según el especialista de la Apede.