Panamá,25º

19 de Feb de 2020

Economía

OCDE pide aumento de impuestos

El organismo explica que la fiscalidad debe cubrir el impacto final de conducir un coche sobre el medio ambiente y sobre la sociedad

OCDE pide aumento de impuestos
Los países miembros dan más de 26,800 millones de euros en incentivos anuales a las compañías de autos.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que las empresas automovilísticas están sometidas en sus países miembros a una fiscalidad muy baja, como también lo está el gasóleo, y todo eso tiene consecuencias dañinas para la salud y para el medio ambiente que deberían corregirse.

En un estudio publicado ayer, con datos de 27 de sus Estados y de Sudáfrica, la OCDE estima que la baja fiscalidad a los fabricantes suponen un subsidio anual de unos 1,600 euros por coche.

Esa media, de hecho, encierra una amplia horquilla que va de un máximo de 2,763 euros en Bélgica a alrededor de 2,600 en Portugal, y cifras también superiores a 2,000 en Alemania, Nueva Zelanda, Hungría, Francia, Italia y Suiza a menos de 500 euros en Noruega y, sobre todo, en Canadá (57 euros).

Los autores del estudio insisten en que los gobiernos imponen a los grupos automovilísticos unas tasas impositivas inferiores a las que pagan los salarios, y el costo total de esos ‘incentivos’ indirectos en los 28 países analizados es de 26,800 millones de euros.

Y eso sin tener en cuenta que el costo social y medioambiental de esa política pro-automóvil es ‘mucho mayor’, de acuerdo con sus cálculos, unos 116,000 millones de euros si se ven los efectos sobre el cambio climático, la contaminación del aire, la salud, los atascos, los accidentes de trafico.

También destaca que en 33 de sus 34 miembros los impuestos que gravan el gasóleo son inferiores a los de la gasolina, y eso pese a que los vehículos diésel producen más emisiones de dióxido de carbono por litro y los contaminantes son mayores.

En concreto, señala que cada litro de gasóleo contiene alrededor de un 18% más de CO2 que el de gasolina y recuerda que en la Unión Europea un 55% de las nuevas matriculaciones son de vehículos diésel, en parte por el diferente tratamiento en términos de gravámenes.

El director de Medio Ambiente de la OCDE, Simon Upton, argumenta que el costo de conducir un coche ahora no refleja fielmente el impacto sobre el medio ambiente y sobre la sociedad, y eso tendría que corregirse con la fiscalidad.