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10 de Apr de 2021

Economía

Arroceros no tienen dónde colocar el grano

El MIDA prometió ayer comprar toda la producción nacional, pero los agricultores alegan que las propuesta está todavía en el aire

‘Esta regaladera que tiene el gobierno, esta cuestión del control de precios, esto se va a tener que terminar, porque están acabando con la producción de arroz nacional', dijo, muy preocupado a La Estrella de Panamá el productor veragüense Rubén Zeballos.

SATURACIÓN DE ARROZ EN EL MERCADO

Este año, la importación de arroz ha superado los 3 millones de quintales acordados entre el Gobierno y los productores

8.5

millones de quintales de arroz, consumen los panameños cada año.

5.5

millones de quintales del grano, son producidos localmente.

‘Nos tienen con el arroz dando vueltas por toda la provincia y no hay a dónde llevarlo. Algunos compañeros tienen 10 mulas cargadas de arroz y no hay dónde colocarlo, porque los molinos están copados. Encima, el arroz sigue llegando de afuera', dijo Zeballos.

El productor participó ayer junto con un grupo de colegas y miembros de la Asociación Nacional de Molineros (ANALMO) en una reunión con el ministro Eduardo Carles, en la ciudad de Santiago de Veraguas para analizar los problemas que atraviesa el sector.

En el encuentro, el ministro se comprometió a comprar a toda la producción del grano.

‘El Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) va a salir a comprar este arroz; contamos con los fondos, la intención y la voluntad de ayudar a los productores', dijo el ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA), de acuerdo con una nota de prensa, enviada tras la reunión.

El comunicado indica que el MIDA se encargará del acopio del grano que aún no ha sido comercializado, además de los 500 mil quintales ya adquiridos por el gobierno para las ferias Compita.

No obstante, las palabras de Carles no terminan de tranquilizar a los productores, que temen perder millones de dólares este año.

‘Yo participé en esa reunión, pero salí preocupado... sí, prometieron, pero en ningún momento se dijo claramente a dónde tenemos que llevar el grano ni cuándo', dijo otro productor a este diario.

Este coincide con Zeballos en que los molinos están saturado por las importaciones, más su propio grano, pero, añade que, más grave aún, la cosecha de 2016 todavía no ha terminado.

‘Quedan todavía 200 mil quintales de arroz por cosechar y hay que hacerlo ya, porque tienen 140 días de sembrado, un atraso de 20 días en la cosecha, por razón de las lluvias de las últimas semanas. Si no se termina de cosechar pronto, se perderá', explicó.

El problema de arrastre de este año está a punto de juntarse con el del próximo año, ya que Panamá está obligado a comprar anualmente 214 mil quintales de arroz con cáscara a los mercados internacionales por razón de os Tratados de Libre Comercio.

‘Este arroz se puede empezar a a importar desde el mes de diciembre', explicó Zeballos.

‘Estamos en un momento crítico. Si el gobierno no toma decisiones pronto, el próximo año estaremos obligados a disminuir las hectáreas sembradas en un 50%', advirtió Gabriel Arauz presidente de la Asociación de Productores de Arroz de Chiriquí (APACh).

Un economista consultado por este diario explicó que parte del problema radica en las políticas de control de precio de este gobierno, que han distorsionado gravemente el mercado de arroz.

‘El gobierno ha intervenido en el mercado de múltiples maneras. No solo ha establecido un precio artificialmente bajo para el rubro, sino que además, está subsidiando la producción a un precio determinado, que no fuerza a los productores a ser eficientes', dijo el economista.

Los arroceros reconocen las buenas intenciones del ministro Carles, sin embargo, señalan que él no tiene la autoridad para controlar el exceso de importaciones.

‘Ya no es cuestión del ministro. Ahora tiene que entrar el propio presidente de la República Juan Carlos Varela y tomar cartas en el asunto. El debe anunciar de una vez por todas que se acabaron las importaciones', dijo Zeballos, alegando, además, que no existe transparencia porque la información que suministra el AUPSA no coincide con la realidad.

Los productores advirtieron que la situación llegará a su punto crítico a finales de esta semana y principios de la próxima. Después, dicen, no les quedará más remedio que salir a la calle a hacer sus protestas.