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19 de Nov de 2019

Economía

Panamá espera informe de la OMC sobre Colombia

El país sudamericano tendrá hasta el 22 de enero para notificar los cambios al árbitro, Giorgio Sacerdoti

Durante el informe de gestión 2016, el ministro Augusto Arosemena trató el tema ante periodistas.

A Colombia le quedan diez días para cumplir el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a favor de Panamá, que le insta a retirar el arancel mixto a las importaciones de textiles y calzados terminados procedentes de la Zona Libre de Colón (ZLC), debido a que la medida es incompatible con las normas.

Luego de la promulgación, en junio, del fallo de la OMC, Colombia dejó sin efecto la medida y adoptó dos decretos que agravaron la situación para los reexportadores de la ZLC.

Se trata de los decretos 1744 y 1745, ambos del 2 noviembre de 2016. El 1744 contempla un arancel con máximo permitido por la OMC (15%) y el 1745 es de carácter aduanero.

Colombia debe notificar a la OMC, antes del próximo 22 de enero, la corrección del tope arancelario. No obstante, con la reconfiguración de noviembre lo hizo y ahora le resta a Panamá manifestar oficialmente su disconformidad con la medida y oponerse a la barrera arancelaria.

La notificación de Colombia obedece a lo designado el 22 de noviembre por Georgi Sacerdotti, el árbitro asignado por el organismo para resolver el caso.

Augusto Arosemena, titular del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), manifestó ayer durante la sustentación del informe de gestión del 2016, ante periodistas, que debido al conflicto arancelario, ‘una de las primeras medidas que se tomó con Colombia fue que desistimos de comprar las embarcaciones al Gobierno colombiano, por unos $25 y $30 millones, hasta que se resuelva la disputa comercial'.

MEDIDAS

Colombia impone medidas contra la Zona Libre de Colón desde 2006

La primera consulta que elevó Panamá ante la OMC por la práctica colombiana se originó el 20 de julio de 2006; la segunda, el 12 de julio de 2007 y, finalmente, la tercera solicitud fue presentada el 18 de junio de 2013.

La decisión de Panamá fue aplaudida por el sector empresarial. Jorge García Icaza, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), señaló, mediante comunicado, que ‘suspender la compra de estos buques a Colombia es una medida correcta. La imagen de nuestra nación sufrió muchos reveses durante el año pasado y, para defender al país, se necesitan acciones contundentes. Felicitamos al Gobierno Nacional por tomar esta decisión. Nos parece que con esto se envía un mensaje claro a las autoridades del país suramericano exigiendo respeto. Esperamos que esto sirva para que, finalmente, se dé un acercamiento bilateral que resuelva este conflicto'.

Por su parte, María Claudia Lacouture, a través de una nota de prensa publicada en la página electrónica del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, manifestó que Colombia implementó dicho fallo en un plazo casi tres meses inferior al que le fue otorgado.

‘En efecto, con el Decreto 1744 del 2 de noviembre de 2016, Colombia modificó los aranceles aplicados a las importaciones de confecciones y calzado de tal manera que en ningún caso se supere el tope arancelario comprometido por nuestro país ante dicha Organización.

El plazo para cumplir con el fallo vence el próximo 22 de enero. En tal virtud, Colombia no espera que se adopten medidas comerciales o de otro tipo por parte del gobierno panameño en contra de los intereses de nuestro país', se lee en el comunicado de Colombia.

En ese marco, la titular colombiana señaló que continúa el diálogo con Panamá y por eso el próximo 9 de febrero se llevará a cabo un encuentro entre cancilleres y ministros de Comercio de ambos países en Cartagena.

ANTECEDENTES

En marzo de 2013, cuando se originó la disputa, con el decreto 0074 Colombia establecía que los importadores colombianos de textiles y calzados terminados deberían pagar, a partir de abril de ese año, un 10% sobre el valor de la mercancía y $5 por kilo bruto, por prendas y accesorios de vestir.

Las autoridades colombianas justificaban la medida para evitar el contrabando, preocupadas por la entrada de productos chinos a través de Panamá, además de que entre ambos países no hay un tratado de libre comercio.

Pero las solicitudes de celebración de consultas de Panamá ante la OMC por imponer medidas discriminatorias a las reexportaciones panameñas procedentes de Asia son de vieja data. Han sido tres. La primera fue presentada el 20 de julio de 2006, debido a que el país sudamericano mantenía ‘medidas aduaneras sobre la importación de determinadas mercancías procedentes de Panamá'. En diciembre de ese año, Panamá informó su conformidad con los cambios que hizo su contraparte.

Luego, el 12 de julio de 2007, Panamá presentó su segunda consulta por los ‘precios indicativos y restricciones de los puertos de entrada', situación en la que la OMC falló a favor de Panamá, pero no fue hasta 2009 cuando Colombia aceptó la decisión.

La tercera solicitud de celebración de consulta ante la OMC la presentó Panamá el 18 de junio de 2013, por ‘un arancel compuesto que afecta a la importación de productos textiles, prendas de vestir y calzado procedentes de Panamá', por la cual aún hay polémica.