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17 de Oct de 2019

Economía

Banco Mundial disminuye a 5.2% la proyección de crecimiento en 2017

En un informe divulgado en abril pasado, el organismo mundial situó el crecimiento económico de Panamá en 5.4%.

El Banco Mundial bajó ayer la perspectiva del crecimiento económico de Panamá dos puntos porcentuales, con lo que el indicador pasó de 5.4% en abril a 5.2% en junio, según destaca en su más reciente informe denominado ‘Perspectivas económicas mundiales'.

La cifra de 5.4% fue revelado a mediados de abril en el informe ‘Contra viento y marea: Política fiscal en América Latina y el Caribe desde una perspectiva histórica', a través de una conferencia en internet.

El nuevo cálculo se aleja aún más del crecimiento proyectado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que este año espera que el Producto Interno Bruto (PIB) del país alcance 5.8%.

En su más reciente informe de perspectivas, el Banco da a conocer su estimación para los próximos dos años. En 2018 calcula que la economía panameña alcanzará 5.4% y para 2019 el crecimiento económico se situará en 5.8%.

A nivel regional, el Banco Mundial prevé que en 2017 el crecimiento en América Latina y el Caribe aumentará al 0.8%, a medida que Brasil y Argentina salgan de la recesión y el aumento de los precios de los productos básicos favorezca a los países exportadores de bienes agrícolas y energía.

Según las previsiones, Brasil se expandirá un 0.3% en 2017 y alcanzará una tasa del 1.8% en 2018, mientras que el crecimiento en Argentina aumentará a un ritmo del 2.7% este año.

En 2017, en México el crecimiento se atenuará hasta ubicarse en el 1.8%, debido principalmente a la contracción de las inversiones derivada de la incertidumbre en torno a la política económica de Estados Unidos, y se acelerará al 2.2% el año próximo.

El Banco espera que las proyecciones favorables respecto de los precios de los metales resulten beneficiosas para Chile, donde la producción de cobre debería recuperarse tras la huelga.

En dicho país, el crecimiento se acelerará moderadamente este año hasta ubicarse en el 1.8% y en un 2% el año próximo.

En el Caribe, el aumento de la demanda turística impulsa una aceleración del crecimiento que se prevé será del 3.3% en 2017 y del 3.8% en 2018.

ESTIMACIÓN MUNDIAL

El Banco Mundial prevé que el crecimiento económico mundial se fortalecerá hasta ubicarse en el 2.7% en 2017 debido a que el repunte de las manufacturas y el comercio, el aumento de la confianza del mercado y la estabilización de los precios de los productos básicos permitirán restablecer el crecimiento en las economías en desarrollo y en los mercados emergentes exportadores de dichos productos.

De acuerdo con el informe del Banco Mundial titulado ‘Perspectivas económicas mundiales', de junio de 2017, el crecimiento de las economías avanzadas se acelerará hasta llegar al 1.9% en 2017, lo que beneficiará también a los socios comerciales de dichos países.

Las condiciones de financiamiento en el ámbito internacional siguen siendo favorables, y los precios de los productos básicos se han estabilizado. En este contexto de mejora en el plano internacional, el crecimiento de los mercados emergentes y las economías en desarrollo en su conjunto repuntará hasta situarse en un 4.1 % este año, mientras que en 2016 fue del 3.5%.

Según las previsiones, el crecimiento en las siete principales economías de mercados emergentes se incrementará y para 2018 superará su promedio de largo plazo. Esta recuperación de la actividad debería provocar efectos positivos significativos en el crecimiento de otras economías emergentes y en desarrollo, y en el mundo en general.

No obstante, este panorama presenta también riesgos importantes. La implementación de nuevas restricciones podría coartar el apreciado rebote en el comercio mundial. La persistente incertidumbre normativa podría debilitar la confianza y las inversiones.

Asimismo, si bien la volatilidad de los mercados financieros se encuentra en un nivel excepcionalmente bajo, una repentina reevaluación del mercado respecto de los riesgos vinculados con las políticas o del ritmo de la normalización de las políticas monetarias en las economías avanzadas podría provocar turbulencias financieras.

Por otro lado, la debilidad persistente de la productividad y del aumento de las inversiones podría deteriorar las perspectivas de crecimiento en el largo plazo en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, fundamentales para reducir la pobreza.

‘Durante demasiado tiempo, hemos visto cómo los bajos niveles de crecimiento impedían el avance en la lucha contra la pobreza, por lo que resulta alentador observar indicios de que la economía mundial está cobrando solidez', dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial. ‘En vista de que se ha iniciado una recuperación frágil pero real, los países deberían aprovechar este momento para encarar las reformas institucionales y del mercado que permitan atraer inversiones privadas y contribuyan a sostener el crecimiento en el largo plazo. Los países deben también continuar invirtiendo en su gente y generar resiliencia frente a los diversos desafíos que enfrentan, entre los que figuran el cambio climático, los conflictos, el desplazamiento forzado, el hambre y las enfermedades'.

En el informe se ponen de relieve las inquietudes respecto del aumento del endeudamiento y de los déficits en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, lo que eleva las probabilidades de sufrir perjuicios en caso de que se incrementen abruptamente en las tasas de interés o se endurezcan las condiciones de los préstamos.

A fines de 2016, más de la mitad de los mercados emergentes y las economías en desarrollo mostraban niveles de endeudamiento gubernamental que excedían en más de 10 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto los de 2007; asimismo, en la tercera parte de estos países, el equilibrio fiscal empeoró en más de 5 puntos porcentuales del PIB respecto de los valores de 2007.

‘La buena noticia es que el comercio se está recuperando', señaló Paul Romer, primer vicepresidente y primer economista del Banco Mundial. ‘La preocupación radica en que los niveles de inversión siguen siendo bajos. En respuesta, estamos modificando nuestras prioridades para favorecer el financiamiento de proyectos que puedan impulsar ulteriormente la inversión privada'.

Como elemento positivo del panorama actual, cabe mencionar la recuperación del crecimiento del comercio, que se ubica ahora en el 4% después de registrar el año pasado, tras la crisis financiera, un valor bajo del 2.5%.

En el informe se hace hincapié en un área clave del comercio internacional que muestra debilidad: las transacciones entre empresas que no están ligadas entre sí por relaciones de propiedad.

En los últimos años, este tipo de intercambios, realizado a través de canales de tercerización, se ha reducido mucho más marcadamente que el comercio dentro de las compañías. Esto nos recuerda la importancia que reviste una red de comercio mundial sólida para las empresas menos integradas, que representan la mayor parte de las compañías.

‘Después de una desaceleración prolongada, el reciente repunte en la actividad de algunos de los mercados emergentes más importantes es un cambio muy bienvenido para el crecimiento de sus respectivas regiones y para a la economía mundial', afirmó Ayhan Kose, director del Grupo de Análisis de las Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial. ‘Ahora es el momento en que los mercados emergentes y las economías en desarrollo tienen que evaluar sus vulnerabilidades y consolidar las políticas que permitan amortiguar los efectos adversos de las crisis'.

OTRAS LATITUDES

En Asia oriental y el Pacífico las proyecciones del Banco, señalan que el crecimiento de esta región se atenuará hasta situarse en un 6.2% en 2017 y un 6.1% en 2018.

En Europa y Asia central el crecimiento se acelerará en general, según las previsiones, al 2.5% en 2017 y 2.7% en 2018.

Para Oriente Medio y Norte de África, el crecimiento de la región caerá al 2.1% en 2017 debido a que los impactos adversos que generaron en los países exportadores de petróleo los recortes a la producción establecidos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

En Asia meridional, las previsiones indican que el crecimiento de esa región repuntará hasta situarse en un 6.8% en 2017 y se acelerará en 2018 hasta el 7.1%.

En África al sur del Sahara, las proyecciones del informe, revelan que el crecimiento repuntará y se ubicará en un 2.6% en 2017 y un 3.2% en 2018.