La Estrella de Panamá
Panamá,25º

14 de Nov de 2019

Economía

Industriales piden fondos para activar plan de competitividad

Voluntad de las autoridades y recursos necesarios es lo que pide el Sindicato de Industriales para poner en marcha el Programa Nacional de Competitividad Industrial

La producción de alimentos bajó levemente el año pasado.

Todos los países, incluso los que alguna vez abandonaron sus industrias, están corriendo a ver cómo las reactivan. Esta es la consigna del Sindicato de Industriales de Panamá para exigir ‘voluntad de las autoridades' y los ‘recursos necesarios' para activar el Programa Nacional de Competitividad Industrial (PNCI).

El plan se creó a través de la Ley 25 del 23 de mayo de 2017 con el fin de impulsar la productividad y la competitividad industrial y agroindustrial nacional.

Concretamente, la estrategia habla de la promoción de mercados y la optimización de infraestructura y logística, el mejoramiento de los mecanismos y la coordinación entre las instituciones, el fomento a la innovación aplicada en materia de capacidad tecnológica y la promoción de investigación, desarrollo e innovación de las empresas.

CAUTELA

La industria clama por incentivos para desarrollo e innovación

El año 2018, la producción industrial cayó levemente en los tres primeros trimestres en comparación al 2017

Actividades como los alimentos y bebidas, bebidas alcohólicas, embotellado de agua, elaboración de productos de minerales no metálicos afectaron a la baja

En cambio, los productos textiles y la producción de madera, papel, caucho y productos relacionados aumentó

El reto, según plasma el SIP en su Punto de Vista semanal, es promover los cambios en la estructura productiva para generar mayor valor agregado en los productos nacionales y el fortalecimiento del capital humano.

Y es que los números del sector reclaman atención. Los últimos datos disponibles dan cuenta de que en su conjunto, el volumen, los precios y el valor de la industria manufacturera para enero a septiembre de 2018 bajó en comparación al año anterior.

En volumen, la baja fue de 1.9%. En valor, cayó un 0.8%, para contrarrestar con un crecimiento en los precios por el orden de 1.1%.

Según la Contraloría General, las actividades que más influyeron en la disminución de los volúmenes, están la elaboración de alimentos y bebidas. Se afectaron en particular los aceites y grasas de origen vegetal o animal, los lácteos, panadería, bebidas alcohólicas y no alcohólicas y el embotellado de aguas minerales.

Así mismo, la fabricación de otros productos minerales no metálicos registró disminución de su volumen, precios y valor en 15.0%, 0.7% y 15.6%, respectivamente.

A su vez la fabricación de metales comunes decreció en volumen, precio y valor en 3.5%, 1.2% y 4.7% respectivamente.

También bajaron las actividades de edición, impresión, reproducción de grabaciones, fabricación de prendas de vestir; adobo y teñido de pieles.

EN POSITIVO

Entre las actividades industriales que inclinaron la balanza al crecimiento moderado están la fabricación de productos textiles y la producción de madera y fabricación de productos de madera y de corcho, excepto muebles; fabricación en artículos de paja y materiales trenzables y fabricación de papel y productos de papel.

Además de la fabricación de productos de caucho y de plástico que crecieron en volumen y valor, con disminución en sus precios.