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26 de Oct de 2020

Economía

Industriales exigen al gobierno 'no dilatar' más restricciones a la venta de licor; hay $30 millones en inventario

Hasta este momento las ventas de la industria cervecera han caído más del 50% y el inventario está próximo a vencer, advierte el Sindicato de Industriales en Panamá

Producción de cerveza llega a los 227.1 millones de litros
La venta de cerveza embotellada está siendo fuertemente impactada por las medidas restrictivas por la pandemia.Archivo / La Estrella de Panamá

El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) solicitó al gobierno “no dilatar” más las restricciones para el comercio de bebidas alcohólicas debido a que la medida causando una disminución considerable en las ventas y en sus operaciones; además de un aumento del mercado ilícito de estos productos.

Hasta este momento las ventas de la industria cervecera, por ejemplo, han caído más del 50% y aún tienen alrededor de $30 millones en inventario de producto terminado en sus bodegas y en las tiendas detallistas, el cual podría “vencer y perderse”. Las pérdidas de la industria y los aportes a las arcas del Estado podrían ser millonarias, estimó el SIP.

“La medida de restricción de compra de un six pack de cerveza hace que la rotación de inventarios sea lenta, sobre todo el empaque de botella retornable, cuya transacción es por caja y no puede ejecutarse. La cerveza es un producto perecedero y si el inventario en cuestión llegara a vencerse las pérdidas serían irrecuperables”, expresó en un comunicado el presidente del gremio de los industriales, Aldo Mangravita.

La industria de bebidas alcohólicas representa aproximadamente 1.3% del PIB nacional y genera al fisco aproximadamente $125 millones anuales en concepto de Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) e ITBMS.

Se estima que por cada semana de restricción a la venta de bebidas alcohólicas, el Estado panameño deja de percibir aproximadamente $2.4 millones en estos dos impuestos solamente, aparte de los otros impuestos que paga la industria como ISR, Impuesto de Importación, CSS, entre otros, según Mangravita.

Advirtió, además, que si se sigue prolongando más la restricción para la compra de bebidas alcohólicas será “insostenible” que la industria mantenga todos los puestos de trabajo y deberá proceder a la “suspensión” de contratos.

La industria de bebidas alcohólica aporta más de 6,000 empleos directos y 40,000 indirectos, el 7.5% del empleo total del país, cuyos puestos de trabajo “no podrían garantizarse” si se prolonga la restricción en la compra de bebidas alcohólicas para consumo en casa, advirtió le industrial.

“La liberación de la venta para consumo en casa permitiría que los consumidores continúen adquiriendo sin restricciones productos formales por canales formales, manteniendo los puestos de trabajo, la recaudación fiscal y eliminando el incentivo al comercio ilícito y contrabando, particularmente de bebidas adulteradas y de preparación casera”, afirmó Mangravita.

Actualmente, en el país hay más de 200 mil contratos suspendidos debido a la crisis que está ocasionando la pandemia del Covid-19 en la economía panameña, según datos del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel).

A finales del mes de marzo, cuando se decretó la cuarentena total, las autoridades panameñas prohibieron la venta, distribución y el consumo de bebidas alcohólicas, a través del Decreto Ejecutivo 507 del 24 de marzo (de la ley seca) como una medida para frenar la violencia.

Posteriormente,  el pasado 8 de mayo, el Órgano Ejecutivo promulgó el Decreto Ejecutivo número 612 para el levantamiento gradual de las restricciones señaladas en el en el primer decreto de la "ley seca". 

Una medida que ha sido fuertemente rechazada por diversos sectores de la sociedad, que están a favor de las restricciones al licor, porque aseguran que las bebidas alcohólicas favorecen los índices de violencia, entre otros aspectos perjudiciales para la crisis económica, social y sanitaria que enfrenta actualmente el país.

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Panamá, una de cada tres muertes violentas en el mundo se asocian al consumo del alcohol.

Actualmente, solo se puede vender o despachar por persona seis unidades de cerveza, una botella de vino o licor de cualquier tipo. Mientras que en los restaurantes que ofrezcan servicio a domicilio solo se le permite vender una unidad por pedido, según lo establece el Decreto Ejecutivo número 612 del  8 de mayo de 2020.

Panamá es el único país en la región a ha restringido la libre compra de bebidas alcohólicas para consumo en el hogar, con una "ley seca", durante la crisis de la pandemia del Covid-19, pese a que la Organización Mundial de la Salud no ha prohibido el consumo como medida para combatir la enfermedad, debido a que no existe evidencia científica alguna sobre la relación en su propagación.