Racionamientos en Cuba hacen recordar otros tiempos

EE. UU. ”Resolver” es una palabra con connotaciones muy especiales en Cuba. Resolver es lo que hace un padre de familia cuando compra ...

EE. UU. ”Resolver” es una palabra con connotaciones muy especiales en Cuba. Resolver es lo que hace un padre de familia cuando compra un trozo de pollo por la puerta de atrás de la tienda, pese a que en el mostrador le dicen a la gente que no hay.

Es lo que hace el conductor del Lada con placa oficial cuando levanta a alguien en su camino a cambio de algunos pesos a ser usados en adquirir gasolina.

Y el verbo es responsable por la desaparición de los neumáticos en los autos alquilados por turistas y la subsiguiente reaparición en el mercado negro.

Resolver, en resumen, es todo aquello que los cubanos hacen para sobrevivir los colmillos de la escasez.

Y el término, ya uno de los verbos más comúnmente usados en la isla, está por cobrar una mayor relevancia, en momentos en que Cuba se dirige hacia lo que muchos califican un mini “período especial”, o una versión reducida del difícil período económico por el que atravesó la isla después de la desaparición de la otrora Unión Soviética.

“El gobierno ya ha dado inicio a un proceso de racionamiento”, dice Jaime Suchlicki, director del Instituto de Estudios Cubano y Cubano Americano. “La situación de los alimentos (cuyos recortes en las tarjetas de racionamiento es de entre 20% y 30%) y expertos dicen que son necesarios debido a que la crisis financiera internacional está haciendo mella en el turismo y las exportaciones de níquel.

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