Viabilidad de obligaciones externas

  • 03/08/2019 02:00
El gobierno emite 2,000 millones en deuda, la obligación externa más alta que se ha contraído en la historia de panamá. El gran interés de los inversionistas por adquirir los bonos panameños eleva los niveles de credibilidad de repago del país

El incremento de la deuda nacional como resultado de déficit presupuestario siempre ha sido un tema de controversia en el ámbito internacional, principalmente en los países en vías de desarrollo y economías emergentes donde el panorama económico político se ve empañado por la falta de transparencia en el manejo de los recursos dando paso a la corrupción.

La controversia nace a partir de esta premisa, que conlleva a establecer un contraste entre la necesidad de la captación de financiamiento externo y el uso correcto que se haga de los recursos económicos que se obtengan mediante dicha alternativa.

Tal cual como se reporta hoy día en el ámbito panameño con la reciente emisión de $2,000 millones en bonos, la obligación externa más elevada contraída en la historia del país.

Mientras la administración en turno justifica la necesidad del recurso para servir una serie de compromisos pendientes así como en la reactivación de la economía, parte de la población manifiesta escepticismo sobre la implementación de esta medida.

La deuda

La palabra en sí para muchos transmite compromiso, por lo que a primera interpretación crea incertidumbre sobre a donde esta podría conducir.

Ahora, integrándolo al contexto país las incertidumbres se exacerban y es que la misma origina de un gasto corriente mayor que el ingreso captado, el cual sino es atendido bajo los parámetros correctos se puede tornar en incontrolable conllevado a crisis de deuda soberana.

Sin embargo, el que un gobierno consuma más recursos de los que logre captar no es del todo negativo, por lo que la adquisición de deuda tampoco debería ser vista como el peor de los males. Y es que todo radica en que los recursos externos sean utilizados de manera eficiente aplicando la transparencia necesaria en su distribución y manejo. Siempre y cuando exista una inversión con vías a la productividad, se generará una capacidad responsable para el servicio de la deuda.

La expresión directa la tenemos en economías avanzadas, como lo es el caso de Japón, donde los coeficientes deuda/PIB son elevados y aún así reportan un dinamismo que les permite desarrollar y establecer calidad de vida.

Además de acotarse la oportunidad de inyectar liquidez a la inversión local, también de debe de reconocer que la emisión de deuda otorga otras oportunidades. Entre estas, el establecimiento de referencias del mercado local, transmite solidez económica y promueve la inversión extranjera indirecta que se convierte en un canal de integración del mercado local al internacional. La ilustración directa la encontramos en la demanda de la mencionada emisión, la cual llego a reportar más del 100% de la oferta. Dicha manifestación de interés es espejo de que el país tiene un grado de credibilidad significativo en cuanto a su capacidad de repago en los mercados internacionales.

Considerando el matiz de oportunidades que se presentan al país al cotizar instrumentos de deuda no se puede obviar que la aplicación de dicha medida económica es imperativa, primordialmente cuando los objetivos estan orientados al desarrollo sostenible y la competitividad.

¿Otras alternativas?

Existen otras alternativas al endeudamiento, por ejemplo las fiscales como el incremento en los impuestos así como una recaudación fiscal más agresiva. Sin embargo, contrastando las dos previas con el financiamiento externo, este último posiciona como el más factible a la realidad actual país en cuanto a sus finanzas públicas.

Con respecto al incremento de impuestos, esta es una medida poco aceptable al considerar que los actuales costos de vida del panameño son muy elevados. Por lo que el incremento de las tasas impositivas sería poco posible de honrar por gran parte de la población aunado a la rebeldía fiscal. Esta fortalecida por la falta de confiabilidad en el sistema.

Por otro lado, la mejora en la recaudación fiscal requiere de un plan de estrategia que conlleva a la inversión de recursos, además de que sus resultados no se perciben en el corto-mediano plazo porque esta condicionada a que se integre a la cultura de la sociedad.

¿A dónde dirigir los esfuerzos?

Hacer frente al servicio de los compromisos y potenciar las actividades del país es el enfoque que debería de ser adoptado en manera conjunta.

Adquirir una deuda que sea sostenible además de que se convierta en un medio de solución con impacto a largo plazo.

Impacto que se vea reflejado y sea medible en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a los cuales Panamá se ha comprometido en el 2015 en conjunto con otros 193 países.

Acciones imperativas si integramos al análisis local la poco mejora de la economía regional acorde a informe de perspectiva para América Latina y El Caribe.

Acorde a datos reportados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), se estima un crecimiento PIB real de 0.6%, la tasa más baja luego del período 2016, y repunte de 2.3%,

‘Las niñas son las primeras afectadas por la pobreza, los conflictos, las consecuencias del cambio climático y las primeras víctimas de la violencia de género y sexual'

BRICE ROQUEFEUI,

EMBAJADOR DE FRANCIA EN PANAMÁ

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

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