28 de Oct de 2021

Internacional

Adoptan ambicioso plan de acción para frenar ruta transatlántica de cocaína

Países consumidores de cocaína nucleados en el G8, productores y de tránsito de América Latina y de Africa adoptaron el martes en París ...

Países consumidores de cocaína nucleados en el G8, productores y de tránsito de América Latina y de Africa adoptaron el martes en París un ambicioso plan de acción para frenar la ruta transatlántica de la cocaína que incluye estudiar un fondo alimentado con haberes del narcotráfico.

"Afirmamos nuestra determinación a frenar el tráfico transatlántico de cocaína (...) que compromete el desarrollo económico, socava las instituciones democráticas y amenaza la estabilidad internacional", afirma el proyecto de declaración de los 21 países y nueve organizaciones internacionales participantes en la reunión ministerial celebrada en París.

Los participantes en el encuentro "La ruta transatlántica de la cocaína", impulsado por Francia que este año preside el G8, reafirmaron su apego al "principio de la responsabilidad compartida"."La lucha debe ser absolutamente global.

Debe interesar a los países productores, de tránsito y consumidores, y debe incluir una dimensión de lucha contra la criminalidad, el refuerzo de la gobernanza y la conversión de actividades agrícolas", sostuvo en la rueda de prensa final al anfitrión de la reunión, el ministro francés del Interior, Claude Gueant.

A los ministros del Interior del G8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia) se sumaron ministros y embajadores de Colombia, México, Brasil, Bolivia, Perú, República Dominicana, España, Argelia, Marruecos, Senegal, Ghana, Nigeria y Sudáfrica.También asistieron el director ejecutivo de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDC), Yury Fedotov, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza.

Los participantes adoptaron un "plan de acción" que contempla intensificar la recolección de información y su explotación; aumentar las intercepciones marítimas mediante acuerdos bilaterales o regionales; mejorar la capacidad de reacción de los países concernidos mediante la formación de las fuerzas de seguridad; corregir debilidades en el aérea judicial y aumentar la coordinación entre los Estados y organizaciones internacionales en asistencia técnica.

"También hemos acordado facilitar la identificación de los haberes de los traficantes, acompañar a los países que todavía no están dotados de estructuras para confiscar dinero sucio y alentar a los Estados a reinvertir esos fondos", dijo Gueant refiriéndose a la propuesta lanzada el lunes por el presidente francés Nicolas Sarkozy ."¿Por qué no utilizar todo el dinero de los haberes de los narcotraficantes para abonar un fondo internacional bajo el control" de la ONUDC, dijo Sarkozy al inaugurar la reunión el lunes en el Elíseo, sede de la presidencia.

Gueant consideró que "sería un elemento importante al servicio de la lucha contra la droga" pero aclaró que la ONUDC "examinará su posible aplicación".Fedotov había dicho poco antes que "no hay grandes divergencias sobre esa idea" pero existen dificultades para su aplicación que "puede llevar tiempo".

"El mercado de la cocaína sigue siendo un mercado sumamente dinámico", subrayó Yury Fedotov que brindó algunas cifras ilustrativas: el tráfico de cocaína genera 70.000 millones de dólares anuales entre Estados Unidos y Europa, región que en diez años cuadruplicó el volumen de negocios generado por esa droga.

Fedotov evitó precisar a qué atribuye ese incremento pero dijo que el 80% del consumo de cocaína se concentra en Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y España.

"Por España entra mucho menos droga de la que entraba hace cinco años", se defendió el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba antes de afirmar que "nunca hemos sido la única puerta de entrada a Europa".Rucabalba respaldó el fondo con haberes del narcotráfico.

El "plan de acción" que los países aplicarán "voluntariamente", será presentado a los jefes de Estado y de Gobierno del G8 que se reunirán el 26 y 27 de mayo próximos en Deauville (norte de Francia).