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20 de May de 2022

Internacional

Los encierros de San Fermín cada vez atraen a más mujeres

Tras años soñando con ello, Oneika Raymond viajo por fin a España para hacer algo que pocas mujeres han hecho antes: correr delante de s...

Tras años soñando con ello, Oneika Raymond viajo por fin a España para hacer algo que pocas mujeres han hecho antes: correr delante de seis toros de media tonelada por las estrechas calles de Pamplona en las fiestas de San Fermín."He sobrevivido, estoy muy contenta", dice esta canadiense de 29 años nada más terminar el tercer encierro del festival, el lunes.

"Fue estimulante, emocionante y aterrador", continúa Oneika, que trabaja como profesora en Londres, a las puertas de la plaza de toros de Pamplona (norte) junto a otras tres mujeres que corrieron con ella.Hace unos años era poco frecuente ver a mujeres participando en los encierros diarios de San Fermín, una tradicion de origen medieval, pero cada vez más mujeres, sobre todo extranjeras, acuden a la capital navarra buscando la emocion de correr delante de los cuernos de las bestias en un recorrido de 850 metros.De las 20.500 personas que participaron en los ocho encierros del festival el año pasado, un 6% eran mujeres, según un estudio del ayuntamiento de Pamplona.

"Nunca se ha prohibido a las mujeres, lo que pasa es que siempre se ha hecho por pura tradicion", explica Paula Díaz, del Museo del Encierro.

"Poco a poco, como los años cambian y las generaciones cambian, las mujeres se han ido atreviendo con valor a correr delante de los toros", continúa. "Bien visto no está porque romper una tradicion es complicado, pero tiene el mismo derecho una mujer que un hombre a correr el encierro", añade Paula Díaz.Oneika Raymond cuenta que no le parecio que a los hombres les molestara su presencia en el encierro, y que tampoco les trataron de forma especial por ser mujeres.

"Creo que cada uno iba a los suyo independientemente de que fueran hombres o mujeres. Creo que todo el mundo solo intentaba sobrevivir y apartarse del camino de los toros", considera Oneika, quien fue golpeada en la cara al amontonarse varios corredores.

Tres hombres --dos británicos y un americano-- resultaron heridos en el encierro del lunes por un toro de 550 kilos que se separo del grupo y cargo contra un grupo de mozos que se protegían tras las barreras de madera que delimitan el recorrido. Otros cuatro hombres resultaron heridos al caerse, y tuvieron que ser trasladados al hospital por contusiones y un hombro dislocado.Oneika Raymond y sus tres acompañantes se enteraron de estas lesiones después del encierro.

Ninguna de ellas resulto herida en la carrera.El grupo se formo cuando Jeannie Mark, una canadiense de 41 años que trabaja como profesora en China, contacto a través de Facebook con otras mujeres interesadas en participar en los San Fermines.Las cuatro tenían sus propios blogs de viajes y se habían leído mutuamente, pero no se conocieron en persona hasta ir a Pamplona. Juntas crearon un blog para narrar sus aventuras, "Girls running with bulls" (http://girlsrunwithbulls.com).

"Las cuatro queremos animar a otras mujeres a que hagan más cosas inusuales", dice Jeannie Mark, quien hace dos años dejo su trabajo de oficina y vendio sus pertenencias para embarcarse en una nueva vida dedicada a viajar.El grupo, que también incluye a una americana y a una australiana, se preparo para participar viendo el encierro del sábado desde un balcon y leyendo técnicas para correr con seguridad."Yo quiero representar a otras mujeres, pero también estoy intentando poner a prueba mis límites personales", dice Raymond, quien ya hizo senderismo en Nepal y acampo en África.

Las mujeres tienden a prepararse más antes de participar en un encierro y son mucho menos propensas que los hombres a echarse atrás en el último minuto, según Ryan King, presidente de Spyns, una agencia de viajes canadiense que organiza viajes a San Fermín.Las mujeres "conocen las estadísticas, los riesgos y, una vez en Pamplona, pocas veces cambian de opinion", escribe en la página web de su empresa.

"En cambio, los hombres fanfarronean mucho durante el proceso de reserva y en Pamplona, pero cuando se acerca el encierro, calculo que tienen 10 veces más probabilidades de abandonar que una mujer".