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14 de Apr de 2021

Internacional

Nicolás Maduro: Yanquis go home

El presidente Nicolás Maduro anunció el lunes la expulsión de tres funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, quienes fu...

El presidente Nicolás Maduro anunció el lunes la expulsión de tres funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, quienes fueron señalados de reunirse con opositores para realizar presuntas actividades conspirativas.

"Le he dicho al canciller Elías Jaua que proceda de inmediato a expulsarlos del país", dijo el mandatario. "Tienen 48 horas para irse de este país los funcionarios Kelly Keiderling; Elizabeth Osman, y David Moon".

El mandatario denunció que los tres diplomáticos estadounidenses se habrían reunido con algunos políticos opositores al gobierno chavista, que no fueron identificados.

El Departamento de Estado rechazó las acusaciones de manera categórica. Un vocero del Departamento de Estado, que pidió no ser identificado porque no está autorizado para hablar del tema públicamente, dijo que "rechazamos completamente las acusaciones de gobierno venezolano de que el gobierno estadounidense esté en algún tipo de conspiración para desestabilizar al gobierno venezolano".

Maduro no informó cuáles son los cargos que ocupan los funcionarios estadounidenses en la misión diplomática.

"Nosotros hemos detectado y le hemos hecho seguimiento durante varios meses a un grupo de funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en Caracas, en Venezuela", dijo. "Estos funcionarios se dedican a reunirse con la extrema derecha venezolana, a financiarlos y alentarlos (a) acciones para sabotear el sistema eléctrico, para sabotear la economía venezolana".

Kelly Keiderling actualmente se desempeña como encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, según señala la página web de la misión diplomática.

Las declaraciones de Maduro fueron dichas en un acto con militares en el estado occidental de Falcón.

Dijo también que la expulsión ocurre después de que las autoridades detectaron que esos funcionarios presuntamente se habrían reunido con dirigentes opositores y sindicales para realizar supuestas actividades de conspiración en el estado suroriental de Bolívar, donde operan una serie de empresas estatales procesadoras de varios minerales y está el mayor complejo hidroeléctrico del país.

Aunque Maduro dijo que tenía las pruebas en sus manos sobre los hechos que él denunció, no las mostró.

"Fuera de Venezuela. `Yanquis go home"', gritó el gobernante. "No me importa las acciones que tome el gobierno de Barack Obama. No vamos a permitir que venga un gobierno imperial a traer dinero y a ver como paran las empresas básicas, a ver cómo le quitan la electricidad para apagar toda Venezuela".

Maduro pidió apoyo al país para "este combate contra el intervencionismo", y solicitó a los órganos de justicia que actúen frente a los supuestos cómplices locales de los funcionarios estadounidenses.

La embajada de Estados Unidos en Caracas no ha sido notificada oficialmente de la medida, dijo Gregory Adams, consejero para la prensa y cultura de la representación diplomática.

Adams expresó que están a la espera de la "nota diplomática" para conocer con exactitud los nombres de los funcionarios expulsados y las razones de la medida.

En marzo pasado, Maduro ordenó el retiro de dos agregados militares estadounidenses que fueron señalados de tratar de contactar a militares activos venezolanos para, presuntamente, adelantar planes de desestabilización del gobierno del país.

En respuesta a esa medida, Washington expulsó a dos funcionarios diplomáticos venezolanos, lo que complicó las gestiones para mejorar las relaciones con ese país que se habían iniciado meses antes de la muerte de Hugo Chávez sucedida el pasado 5 de marzo.

Desde 2010, ambos países están sin embajador luego que el gobierno estadounidense revocara la visa al diplomático venezolano, Bernardo Álvarez, después de que Caracas retiró su aprobación al nominado por la Casa Blanca para dirigir su representación diplomática en Caracas, Larry Palmer, quien al responder a un cuestionario en el Senado aseveró que la inteligencia cubana había infiltrado las fuerzas armadas venezolanas.

En sus casi seis meses de gobierno, Maduro ha denunciado cinco planes de magnicidio y más de una decenas de actos de sabotaje y complot, que la oposición ha desestimado asegurando que forma parte de una estrategia del oficialismo para distraer la atención de los venezolanos de los graves problemas que padece el país por la galopante inflación, la creciente criminalidad y el desabastecimiento de algunos alimentos y bienes básicos.

El líder opositor Henrique Capriles desestimó el lunes la nueva denuncia del mandatario y dijo en su cuenta de Twitter que "las alertas del chimbón (de mala calidad) en Miraflores nadie se las cree, puro humo para tapar que no puede con el país! (sic)".

El diputado opositor por el estado Bolívar, Andrés Velásquez, consideró como un "irresponsable" a Maduro, y dijo a la AP que las denuncias del gobernante responden a "su nerviosismo, su falta de control sobre la situación política, económica y social del país que evidentemente se le fue de las manos...Busca justificar su incapacidad".

Velásquez indicó que teme ante los anuncios de Maduro se "arrecien las persecuciones" contra opositores y dirigentes sindicales en Bolívar.

No es la primera vez que el oficialismo hace este tipo de denuncias. Chávez denunció durante sus 14 años de gobierno numerosos planes de magnicidio, sabotajes del sistema eléctrico, y conspiraciones, pero luego las autoridades no proporcionaron más información sobre el avance de esos casos.