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17 de Jan de 2021

América

Habitantes de ciudad chilena Iquique están temerosos por sismos

Aunque las personas intentan volver a su ritmo normal de vida, muchas de ellas aún permanecen fuera de sus hogares

Habitantes de ciudad chilena Iquique están temerosos por sismos 
Las personas siguen acampando en un sector de Alto Hospicio, provincia de Iquique, Chile .

Aún existe un temor generalizado entre los habitantes de la ciudad chilena de Iquique (norte), a consecuencia del terremoto de 8,2 grados en la escala Richter del pasado 1 de abril, y ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos, aseveró hoy su alcalde Jorge Soria.

Aunque las personas intentan volver a su ritmo normal de vida, muchas de ellas aún permanecen fuera de sus hogares, además de que persiste la falta de energía eléctrica, lo que ha limitado el funcionamiento del comercio, la banca y otros servicios en general, declaró el funcionario en su localidad ante periodistas.

"Hay una inquietud por lo que pueda pasar ante otros terremotos; de hecho la gente no quiere irse a sus casas, existe la sensación de que la emergencia no decrece", dijo.

En tanto, el vocero presidencial Alvaro Elizalde señaló que la prioridad del gobierno nacional es normalizar la vida en Iquique y en el municipio de Alto Hospicio, que fueron los más afectados por las réplicas de los últimos días, donde ya comenzaron las obras para restablecer la energía eléctrica.

Por su parte, el jefe del gobierno regional de Tarapacá, Mitchel Cartes, dijo que ya "se están haciendo las gestiones con los distintos centros comerciales y empresas de servicio para poder volver a la normalidad lo más pronto posible".

De acuerdo con el reporte de las autoridades locales, algunos bancos ya operaron este día, aunque las casas de cambio permanecieron cerradas en esta ciudad con amplia actividad comercial, debido al gran número de extranjeros que trabajan en ella, sobre todo bolivianos, paraguayos, peruanos y colombianos.

El sector restaurantero de Iquique está totalmente detenido, ya que por razones sanitarias no se puede atender al público al no haber agua potable, mientras que los hoteles tampoco reciben huéspedes y sólo atienden a quienes ya estaban instalados, aunque sin garantizar los tres alimentos.

Las empresas de servicios telefónicos también están cerradas, al igual que diversos clubes locales y otros establecimientos como farmacias y grandes tiendas departamentales.

La Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) informó después del terremoto del 1 de abril, que seis personas murieron y casi 1 millón tuvieron que trasladarse a otros lugares, además de que unas 2.000 viviendas resultaron dañadas.