24 de Feb de 2020

América

Estalla la cólera en las calles de Acapulco

Más de un millar de policías siguen buscando por tierra, agua y aire a los jóvenes, la mayoría entre 18 y 21 años

Estalla la cólera en las calles de Acapulco
En las calles de Acapulco no cabía ni un alfiler. La embajada de EEUU envió un mensaje a sus ciudadanos para que no se involucrasen.

Miles de manifestantes indignados, algunos de ellos con el rostro cubierto, marcharon ayer por el turístico balneario mexicano de Acapulco (Guerrero, sur) para redoblar la presión sobre las autoridades y exigirles que encuentren a los 43 estudiantes desaparecidos hace tres semanas.

‘Vivos se los llevaron, vivos los queremos’, clamaban los estudiantes, maestros y campesinos, que también exigían la renuncia del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, por cómo ha manejado este caso y por la violencia que azota a esta región.

‘Estamos indignados porque este no es un hecho aislado. Muchos somos padres y vemos cosas muy feas en este país y queremos luchar’, recalcó a la AFP Magdalena Catalán, una maestra de 34 años.

Más de un millar de policías siguen buscando por tierra, agua y aire a los jóvenes, la mayoría entre 18 y 21 años, mientras los peritos no han identificado a ninguno de ellos entre los cadáveres desenterrados de numerosas fosas clandestinas. ‘Queremos que las autoridades dejen de simular, ellos ya saben si están vivos o muertos. Y queremos que presenten los cuerpos o que los liberen’, exigió Jesús González, un profesor vestido con una camiseta del ‘Che’ Guevara y un sombrero de paja para protegerse del fuerte calor.

La manifestación ya invadió todos los carriles de la avenida costera de Acapulco, el legendario centro turístico que en los últimos años se convirtió en una de las ciudades más violentas de México y escenario de espantosos crímenes del narcotráfico.

El gobernador Aguirre pidió ‘civilidad’ para no afectar al turismo, la principal actividad económica de la región. La embajada de Estados Unidos en México incluso envió un ‘mensaje de emergencia’ a sus ciudadanos para mantenerse alejados de las protestas de Acapulco, advirtiendo que aunque intentan ser pacíficas podrían tornarse en confrontaciones y en una escalada de violencia.

EL ALCALDE REVOCADO

El presidente Enrique Peña Nieto ha recalcado que la prioridad actual de su gobierno es encontrar a los jóvenes, pero sus fuerzas de seguridad también persiguen a todos los sospechosos de haber ordenado este crimen, que generó reclamos de organismos como la ONU, además de los Estados Unidos.

José Luis Abarca, quien era alcalde de Iguala cuando ocurrieron las desapariciones, y su esposa, hermana de tres narcotraficantes, se encuentran entre los fugitivos.

La madrugada del viernes, el Congreso de Guerrero revocó el mandato como alcalde de Abarca, a quien la fiscalía regional culpa de no actuar esa noche para detener los ataques de sus policías a los estudiantes.

El gobernador Aguirre, que se niega a dimitir, anunció el jueves en la noche la destitución de Lázaro Mazón, secretario de Salud de Guerrero y mentor político del alcalde, quien fue llamado a declarar por la fiscalía federal.

Por el momento, hay casi 50 personas detenidas, incluidos 40 policías, pero la Fiscalía admite que no tiene a los autores intelectuales del crimen ni puede determinar sus motivos.