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15 de Oct de 2019

América

Trump admite que no tiene grabaciones con exjefe del FBI

Trump despejó el misterio que él mismo había generado sobre unas supuestas cintas que contenían las conversaciones que sostuvo con James Comey

Desde su cuenta de Twitter, el mandatario aseguro que él no tenía los registros.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, zanjó ayer un misterio que él mismo había creado al admitir que no tiene cintas ni grabó sus conversaciones con el exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) James Comey, sin descartar que existan esas grabaciones, y expresó dudas sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016.

NOTAS DE COMEY

El exdirector del FBI habría tomado notas de las conversaciones que mantuvo con Trump

Durante el testimonio ante el Senado, declaró que el presidente lo presionó para ‘despejar la nube' que le causaba la investigación sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones.

‘Con toda la vigilancia electrónica, interceptaciones, desenmascaramiento y filtración ilegal de información recientemente reportados, no tengo ni idea de si hay ‘cintas' o grabaciones de mis conversaciones con James Comey, pero yo no hice, y no tengo, ningún tipo de grabaciones', declaró Trump en su cuenta de Twitter .

Varios comités del Congreso estadounidense habían solicitado que, si existen cintas o grabaciones de las conversaciones entre Trump y Comey, fueran entregadas antes de este viernes, 23 de junio, para que puedan formar parte de la investigación sobre la presunta injerencia rusa en los comicios de noviembre.

La Casa Blanca ya había adelantado en los últimos días que Trump despejaría las dudas sobre las cintas esta semana.

Fue el propio Trump quien insinuó hace semanas la posibilidad de la existencia de grabaciones de sus conversaciones con Comey, quien dirigía el FBI hasta que el mandatario decidió despedirlo de manera fulminante a comienzos de mayo.

El 12 de mayo, tres días después del despido de Comey, Trump lanzó en Twitter un comentario interpretado enseguida como una velada amenaza: ‘Más le vale que no haya ‘cintas' de nuestras conversaciones antes de que él empiece a filtrar a la prensa'.

Después, durante semanas y a pesar de la presión e insistencia de los periodistas, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, y otros altos funcionarios rechazaron de manera reiterada aclarar los comentarios de Trump y si el presidente graba las conversaciones privadas que mantiene en el Despacho Oval.

Del mismo modo, al ser preguntado en una conferencia de prensa a comienzos de junio, Trump se fue por las ramas y únicamente prometió desvelar el misterio de las cintas en breve, al anticipar a los periodistas que iban a quedar ‘muy decepcionados' cuando escucharan la respuesta.

Tras el tuit de ayer del mandatario norteamericano, la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo en un encuentro sin cámaras con la prensa que no tiene ‘nada que añadir' y que desconoce si el presidente cree que está siendo grabado o vigilado en la Casa Blanca.