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23 de Oct de 2019

América

Canadá se divierte dando lecciones a EE.UU. sobre cómo luchar el frío extremo

Pero mientras en Chicago o Minneapolis la vida se paralizaba por la masa de aire polar, para Winnipeg era un día invernal más.

ientras un tercio de Estados Unidos se paraliza congelado por una masa de aire polar, al otro lado de la frontera, los canadienses se divierten dando lecciones a sus vecinos sobre cómo vivir con normalidad a pesar del frío extremo.

Bienvenidos a Winnipeg, una ciudad de unos 700.000 habitantes en el centro de Canadá, que es famosa, entre otras cosas, por ser el origen del nombre de Winnie Pooh, el oso de ficción creado por el escritor inglés A.A. Milne en 1926.

Pero por lo que Winnipeg es realmente reconocida en Canadá es por ser la ciudad del país con los inviernos más fríos, lo que es todo un mérito en un país de invierno.

Durante la temporada invernal, Winnipeg cuenta con los dedos de la mano los días en que el termómetro se sitúa por encima de 0. De hecho, entre diciembre y febrero, la temperatura media máxima de la ciudad es de -9 grados.

Winnipeg es también la ciudad canadiense que más a menudo coloca el termómetro por debajo de -30 grados. Hay días que Winnipeg es más frío que Marte.

El pasado miércoles, en pleno impacto del vórtice polar que ha castigado el norte de Estados Unidos y grandes áreas de Canadá, la temperatura máxima de Winnipeg fue de -29 grados y la mínima -40.

Pero mientras en Chicago o Minneapolis la vida se paralizaba por la masa de aire polar, para Winnipeg era un día invernal más.

En Chicago, los colegios cerraron, centenares de vuelos fueron cancelados, el sistema de transporte público se paralizó y la vida en la ciudad estadounidense pareció entrar en una dolorosa fase de hibernación.

Así que los habitantes de Winnipeg aprovecharon para explicarles a sus vecinos estadounidenses que la vida continúa incluso con temperaturas mínimas extremas.

El periódico "Winnipeg Free Press" publicó un artículo enumerando los problemas que unos cuantos días de frío extremo han causado en Estados Unidos; mientras que, en Winnipeg, las mismas condiciones climáticas no han hecho mella en la ciudad.

El rotativo recordó que ninguna escuela cerró por el frío y que el servicio de autobuses escolares operó con normalidad.

El artículo de "Winnipeg Free Press" forma parte de una larga tradición que se reproduce prácticamente cada invierno y en el que los canadienses ofrecen consejos a sus vecinos estadounidenses sobre como capear el invierno.

El año pasado, un residente de Filadelfia recurrió a la red social Reddit para preguntar a los canadienses "¿cómo diablos sobrevivís ahí?".

Entre las decenas de respuestas que consiguió había de todo, desde algunas útiles hasta una mayoría de consejos humorísticos.

"Capas. Alcohol y sexo. Más alcohol si esto último no es posible", respondió un canadiense.

"No hay mal tiempo sino ropa y métodos de transporte inadecuados", le contestó otro.

Pero quizás la respuesta más sincera fue la que señaló que "cuando es -20 estás contento que no es -30. Cuando es -30, todavía podría ser -40. Y cuando es -40 realmente es lo que esperabas. También aprendes a caminar con tres pares de pantalones, que también ayuda".

Lo cierto es que los habitantes de ciudades como Winnipeg, Edmonton u Ottawa no sólo practican su particular deporte invernal de sacar pecho en los días más fríos y avergonzar a los que se quejan mirando a los estadounidenses, sino que también emplean esa práctica con sus compatriotas canadienses.

Ese menosprecio invernal es especialmente practicado contra los habitantes de Toronto, la ciudad que menos simpatías despierta en todo el país.

Cuando las autoridades municipales de Toronto decretan una alerta de frío extremo porque la sensación térmica desciende a -15 grados, las redes sociales se llenan de comentarios como "¿Pensáis que ESTO es frío? Intentar vivir en Ottawa, es -40".

Claro que para muchos, Toronto se ha ganado a pulso el título de cobardía invernal.

El momento clave se produjo hace ahora exactamente 20 años cuando el entonces alcalde de la ciudad, Mel Lastman, solicitó ayuda al Ejército canadiense para limpiar la calles después de una nevada que depositó 30 centímetros de nieve.

El resto de Canadá aprovechó las imágenes de centenares de soldados, pala en mano, limpiando las calles de la ciudad para ridiculizar a Toronto y convertirla en el hazmerreír invernal de Canadá.