La Estrella de Panamá
Panamá,25º

14 de Oct de 2019

América

Aumentan las dudas sobre la ‘ayuda humanitaria' en Venezuela

Bajo un halo de polémica, la ‘asistencia humanitaria' en Venezuela vuelve a estar sobre la mira tras revelaciones de The New York Times

El intento de ingreso de la ayuda humanitaria devino en una confrontación entre la policía venezolana y opositores donde fue quemada la asistencia.

Las imágenes de las llamas devorando los camiones de ‘ayuda humanitaria' destinada para paliar la severa crisis económica en Venezuela, se convirtieron en símbolo y bandera de las fuerzas de oposición en el país sudamericano.

‘Hoy vimos cómo un hombre (Nicolás Maduro) manda a quemar necesaria comida para hambrientos. Vimos a un hombre quemar medicinas', declaró con contundencia horas después, el jefe del Parlamento venezolano y autoproclamado presidente interino del país, Juan Guaidó.

Esa semana, el vicepresidente de los EE.UU., Mike Pence, no dejó dudas sobre la responsabilidad del Gobierno chavista al señalar en la reunión del Grupo de Lima cómo ‘el tirano en Caracas bailaba mientras sus secuaces (...) quemaban camiones con comida y medicinas'.

Teniendo como principal escenario la frontera colombo-venezolana, la oposición vio frustrado su ‘día D' para ingresar la asistencia, frenada por los gases lacrimógenos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en una jornada que dejó una cantidad de muertos y heridos aún sin confirmar.

Seguido al detalle por el grueso de la prensa internacional, el drama fronterizo recibió condenas por numerosos países; el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, culpó de inmediato al Gobierno venezolano; e incluso el presidente panameño, Juan Carlos Varela, comparó a Maduro con el ex ‘hombre fuerte', Manuel Antonio Noriega, haciendo un llamado desde su cuenta de Twitter a incrementar la ‘presión internacional' sobre Caracas.

Quince días después, un reportaje de The New York Times fracturaba la ‘versión oficial' hasta entonces asumida como un hecho.

La investigación del diario neoyorquino revelaba con imágenes y videos inéditos cómo el incendio había sido ocasionado, no por las fuerzas de seguridad venezolanas, sino por los propios seguidores de Guaidó.

Con una reconstrucción de lo ocurrido, contrastando el material audiovisual ya conocido y el obtenido por el Times , muestra cómo parte de los cócteles molotov lanzados por los manifestantes antigubernamentales desencadenaron el fuego que luego se extendería a los otros camiones. Una versión ya manejada previamente por medios independientes y algunos periodistas en redes sociales.

Entre el material citado por el rotativo se encuentra un video publicado por el Gobierno colombiano, que apuntaban a las granadas de gas de la GNB como el origen del siniestro. No obstante, señala el Times , el mismo habría sido editado en 13 minutos, precisamente la secuencia que dejaba ver cómo un fragmento de las bombas incendiarias de los opositores terminaba sobre uno de los camiones.

Ante el pedido del diario de hacer pública la grabación íntegra, el gabinete del presidente colombiano Iván Duque —furibundo crítico de Maduro— rechazó que hayan manipulado las cintas. Hasta el momento no se han publicado. Estados Unidos, por su parte, prefirió no pronunciarse.

¿AYUDA O ESTRATEGIA POLÍTICA?

La nota del Times se convirtió en el último ingrediente de una agria discusión sobre los motivos, legalidad y consecuencias del operativo liderado por Washington —junto a Colombia, Brasil y la oposición venezolana—, del cual los principales organismos internacionales de ayuda humanitaria terminaron por tomar distancia.

El jefe del Comité de la Cruz Roja Internacional en Colombia, Christoph Harnisch, fue categórico en una entrevista que ofreció a RCN Radio 16 días antes, al precisar que los principios que rigen el derecho humanitario no estaban cumpliéndose en la operación de EE.UU..

‘Los principios son independencia, imparcialidad y neutralidad (...) nosotros no participamos en lo que no consideramos una ayuda humanitaria', zanjó Harnisch.

‘Lo que pasó en Libia (2011) o Irak (2003) son antecedentes nefastos. En el caso de este último las medidas contra ese país fueron unilateral e ilegales (...) las justificaciones era que había armas químicas y después se demostró con datos que era una mentira',

AMPARO TESTA

CATEDRÁTICA DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ

Caritas, la principal institución de ayuda de la Iglesia Católica, tampoco tomó parte utilizando argumentos similares. En tanto, Naciones Unidas y la Unión Europea se mostraron preocupados por la ‘politización' de la asistencia, una condición que de acuerdo con el derecho internacional comprometería la ayuda.

Para la catedrática en relaciones internacionales y profesora de la Universidad de Panamá Amparo Testa, el problema de las maniobras en la frontera tiene que ver con que ‘desde el principio' mantuvo un perfil político y no fines humanitarios.

‘Estados Unidos no es un país neutral por las declaraciones que ha hecho, ellos abiertamente hablan de acciones armadas contra Venezuela y que ‘todas las opciones están sobre la mesa' (...), toman acciones unilaterales, han bloqueado millones de dólares en fondos ligados al Gobierno, una ayuda brindada en esas condiciones incumple las normas internacionales, de allí que los organismo de ayuda humanitaria decidieran no participar', apunta la docente universitaria.

La ‘ayuda humanitaria' encuentra narrativas bipolares y antogónicas en el panorama venezolano. Mientras la oposición culpa al Gobierno de la situación socioeconómica y asegura hay personas ‘muriendo de hambre' ante el ‘autoritarismo' de Maduro, el chavismo acusa a la oposición de ‘conjurarse' con la Casa Blanca para llegar al poder a cualquier precio, incluyendo sanciones al sector financiero y petrolero como sabotajes al comercio y la producción; viendo así la asistencia como un ariete de Washington para provocar una intervención militar.

En medio de este enrarecido escenario, el trabajo de The New York Times apunta a otras contradicciones en cuanto al contenido de las ayudas preparadas principalmente por la Agencia de los EE.UU. para el Desarrollo Internacional (Usaid, en inglés), concretamente la afirmación de que los camiones llevaban medicinas, luego de que videos de los restos del siniestro dejaran algunas dudas.

Frente a esto, el medio consultó a la Usaid al respecto, la cual precisó que en lo enviado por el organismo ‘no tenían medicamentos listados entre los objetos que anunció como donación'.

Pese a este dato, desde Washington algunas figuras claves de la política estadounidense hacia Venezuela, como el senador republicano, Marcos Rubio o el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, siguen sosteniendo que en los camiones se quemaron medicinas.

Más allá de estas suspicacias alrededor de las ayudas, en opinión de Testa, cualquier asistencia que puede brindarse a Venezuela debe proceder por las vías legales y con miras a buscar una solución pacífica, en especial cuando existen precedentes desastrosos de intervenciones en nombre de la ‘ayuda humanitaria'.

‘Lo que pasó en Libia (2011) o Irak (2003) son antecedentes nefastos. En el caso de este último las medidas contra ese país fueron unilateral e ilegales (...) las justificaciones era que había armas químicas y después se demostró con datos que era una mentira, pero ya el país había sido invadido y saqueado (...) en Libia solo se derrocó a Gadafi y el país está destrozado, ¿quién responde hoy por los millones de muertos y refugiados de estas naciones?', apunta la internacionalista.

Por su parte, el abogado y especialista en derecho internacional, Alonso Illueca, considera que lo prioritario es ayudar a la población venezolana, para lo cual la forma más práctica y viable es que esta se distribuya a través de países ‘neutrales'.

‘Creo que debe tomarse en consideración a los Estados que se han abstenido de reconocer a cualquiera de los dos lados, en particular México y Uruguay, que muchos califican como ambivalente pero en realidad responden a una motivación de servir como mediadores del conflicto (...) desde una perspectiva política, estos dos actores podrían neutralizar el argumento de Maduro de que la ayuda no es neutral', subraya Illueca.

De momento, las diatribas en torno a la ‘ayuda humanitaria' se encuentran con caminos que no parecen tener salida.

Este jueves el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, reiteró que su país está ‘decidido' a ingresar la ‘ayuda humanitaria' a Venezuela, un discurso similar al que sostiene el antichavismo, sin precisar cómo se realizará esta tras el fracaso del 23 de febrero.

Al otro lado, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, informó a finales de febrero que estarían dispuestos a aceptar ‘asistencia técnica humanitaria' dentro de una coordinación con la ONU y la Unión Europea.