Temas Especiales

29 de Jun de 2022

América

EE UU: $1,200 millones para combatir el coronavirus si Maduro entrega el poder

El Gobierno de Estados Unidos se ha sumado a la propuesta de creación de un gobierno de emergencia nacional presentada en las últimas horas por Juan Guaidó –reconocido como el legítimo presidente interino de Venezuela–, y anunció que está dispuesto a levantar las sanciones contra Caracas y enviar ayuda humanitaria por $1,200 millones en el marco de la pandemia del coronavirus que está haciendo estragos en ese país suramericano.

EE UU: $1,200 millones para combatir el coronavirus si Maduro entrega el poder
EE UU: $1,200 millones para combatir el coronavirus si Maduro entrega el poder

El Gobierno de Estados Unidos se ha sumado a la propuesta de creación de un gobierno de emergencia nacional presentada en las últimas horas por Juan Guaidó –reconocido como el legítimo presidente interino de Venezuela–, y anunció que está dispuesto a levantar las sanciones contra Caracas y enviar ayuda humanitaria por $1,200 millones en el marco de la pandemia del coronavirus que está haciendo estragos en ese país suramericano.

La justicia de Estados Unidos anunció el viernes un plan que puso en marcha en octubre pasado para capturar al líder del régimen venezolano Nicolás Maduro en los próximos seis meses, tasando su cabeza en $15 millones, acusado de haber convertido a su país en un narcoestado, corrupto y lavador de dinero, según revelaron el diario madrileño ABC y la agencia EFE.

“Estados Unidos entiende que Maduro debe salir del poder”, dijo ayer en tono contundente el secretario de Estado, Mike Pompeo, en una comparecencia para presentar el plan marco democrático para Venezuela.

El plan obligaría a Maduro a entregar el poder a un Consejo de Estado de cinco miembros, con atribuciones del Poder Ejecutivo, el cual gobernaría hasta la realización de elecciones generales en un plazo máximo de 12 meses. Ni Maduro ni Guaidó serían parte de ese cuerpo colegiado.

“Guaidó absolutamente podría ser candidato en una elecciones presidenciales”, subrayó Pompeo.

La propuesta de Washington sigue el esquema de las frustradas negociaciones en 1989 entre el enviado de Washington a Panamá, Mike Kozak –hasta hace un par de semanas secretario adjunto del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental– y Manuel Noriega.

Esas negociaciones incluían la salida de Noriega del poder, la reestructuración del alto mando militar, el retiro de las imputaciones en su contra ante la justicia estadounidense, un autoexilio en el exterior y la conformación de un gobierno de unidad nacional con todas las fuerzas políticas que preparara elecciones presidenciales en un corto plazo. Después de instalado el nuevo gobierno, Noriega podría regresar al país como un ciudadano más.

El dictador panameño nunca negoció con seriedad ese acuerdo y desaprovechó la oportunidad de una salida honrosa que le hubiera evitado al país los horrores de la invasión militar estadounidense y el desmantelamiento de las Fuerzas de Defensa.

Precio por Maduro

Además de los $15 millones por la cabeza de Maduro, la justicia estadounidense ofreció $10 millones por Diosdado Cabello, presidente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente; Vladimir Padrino López, ministro de Defensa; Tareck El Aissami, ministro de Industrias y Producción Nacional; Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia; y los generales Clíver Alcalá y Hugo Carvajal.

Alcalá –quien acompañó al desaparecido dictador Hugo Chávez en su intento de golpe de Estado en 1992 y comandó la unidad más poderosa del ejército venezolano, rompió con Maduro acusándolo de destruir el legado chavista– y Carvajal, exdirector de Contrainteligencia de Chávez y Maduro, se entregaron voluntariamente hace unos días a la justicia estadounidense. El primero en Bogotá y el segundo en Madrid. Se espera que ambos brinden mayores evidencias sobre los cargos de que se acusa Maduro.

Estados Unidos –por lo que reveló el documento de 28 páginas que sustentó las imputaciones contra el dictador venezolano– ha tenido acceso a conversaciones telefónicas y de reuniones que aportan gran información sobre Maduro y su entorno. Una en 2009, tras el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras, en la que Cabello consideró que esa situación les “iba a joder el negocio”. Otra en la que Maduro recriminó a Cabello y a Carvajal el desatino de haber usado el aeropuerto internacional de Caracas para el envío de 1.3 toneladas de cocaína a París en un vuelo de Air France que fue descubierto en una operación conjunta entre España, Francia y Holanda.

En 2004 el volumen de cocaína de las FARC que entraba desde Colombia a Venezuela era de 250 toneladas anuales. Solo en 2010 hubo 75 vuelos en narcoavionetas entre Venezuela y Honduras. En 2006 las FARC pagaron a Maduro $5 millones por ganancias del tráfico de drogas. Otros $20 millones del narcotráfico fueron empleados en la campaña electoral de 2015.

Papel de Rusia

En la nueva dinámica hacia Venezuela, el presidente Donald Trump pidió el lunes a su homólogo ruso Vladimir Putin, el principal aval internacional del régimen de Caracas, que contribuya a una transición “que acabe con la crisis actual”.

El gigante petrolero ruso Rosneft anunció el sábado el cese de actividades en Venezuela y vendió a Moscú los activos que poseía en una decena de negocios de petróleo y gas en ese país para evitar nuevas sanciones de Washington, como las aplicadas a una de sus filiales hace dos semanas, y el riesgo político generado por su relación con Maduro.

La Casa Blanca, al mismo tiempo, considera que la millonaria recompensa, que puede aumentar en las próximas semanas, será “un incentivo” para que el entorno de Maduro lo traicione. Deja, sin embargo, abierta la puerta para una posible negociación, pero únicamente para establecer los pasos para que “el hijo de Chávez” abandone el poder. Si no aprovechan la oportunidad “se arrepentirán dentro de seis meses”, dijo un alto funcionario estadounidense, citado por la agencia EFE.

La justicia estadounidense aseguró que Maduro es el líder del Cartel de los Soles, que ha enviado toneladas de cocaína producida por las FARC, a través de Honduras, República Dominicana y Surinam, entre otros países de la región. Además, entregó armas a las FARC para capacitar a un grupo de milicianos que funcionaba como una unidad de las fuerzas armadas para el Cartel de los Soles.

Ese nombre se deriva de las insignias que llevan en sus uniformes los oficiales militares de alto rango en Venezuela y los jefes de las FARC, la guerrilla colombiana.

Maduro reacciona

La reacción de Maduro fue calificar de “miserables, infundadas y vulgares”, las acusaciones de Washington que, de acuerdo con el régimen, son el resultado de la frustración porque las encuestas reflejan que Trump está perdiendo la reelección en los comicios del próximo noviembre. Sin embargo, recientes sondeos de opinión le dan a Trump 60% de popularidad.

En los últimos días ha recrudecido la represión contra opositores y sus familiares. En distintos puntos de Caracas aparecieron pintas para intimidar a la población. Todas con la firma “Furia bolivariana”.

Testimonios de exoficiales de inteligencia y desertores, recogidos por el Instituto Casla, una organización de derechos humanos con sede en Polonia, concluyó que asesores cubanos dirigen las acciones represivas, entrenan, dan órdenes y supervisan el trabajo. Se estima que son 45,000 los agentes cubanos infiltrados en Venezuela, de los cuales unos 2,500 están en control de las fuerzas armadas, los cuerpos de seguridad y de inteligencia.

Fuentes oficiales citadas por el ABC descartaron una invasión militar estadounidense a Venezuela para detener a Maduro. “Pero caben otras operaciones quirúrgicas que pueden llevar al mismo resultado”, aseguró el diario madrileño.

Las operaciones quirúrgicas hacen recordar al dron estadounidense que en enero pasado acabó con la vida del general iraní Qasem Soleimani, comandante del grupo élite Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán.