30 de Nov de 2021

América

La OEA advierte que el éxodo venezolano se disparará

De acuerdo con expertos de la OEA, la migración venezolana puede llegar a los 7 millones de personas a finales de 2021 o inicios de 2022, superando a la migración de Siria

La OEA advierte que el éxodo venezolano se disparará
Ivette Leonardi, David Smolansky, Betilde Muñóz y Fabiola Zavarce.Yelina Pérez | La Estrella de Panamá

La migración de ciudadanos venezolanos ha sido el desplazamiento más numeroso del mundo, sin precedentes en la historia de la región, después del éxodo de Siria, reconoció David Smolansky, comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para los migrantes y refugiados venezolanos e invitado especial al conversatorio: “Venezolanos migrantes: En la búsqueda de una oportunidad”, el cual fue moderado por Ivette Leonardi, editora general de La Estrella de Panamá.

De acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA), unos 6,7 millones de migrantes y refugiados venezolanos han abandonado su país debido a que las causas que la generan, como la crisis económica y la inestabilidad política interna que vive la nación sudamericana, están lejos de mejorar en un futuro inmediato.

Ante esa realidad, el comisionado de la OEA advirtió que la migración venezolana podría llegar a 7 millones de personas a finales de 2021 o inicios de 2022. Además, admitió que se trata de una crisis que tiene una dimensión global, ya que, “hoy el venezolano no se va a donde quiere, sino a donde puede. Tampoco se va porque quiere, sino porque tiene”.

“Colombia es el principal receptor de migrantes y refugiados venezolanos con aproximadamente 1.800.000 seguido de Perú con 1.100.000, Chile con aproximadamente 460.000, Ecuador con 450.000, Brasil 270.000 y Argentina con unos 180.000, en esos seis países se reúne cerca del 80% de las personas migrantes y refugiadas venezolanas”, destacó Smolansky.

La OEA advierte que el éxodo venezolano se disparará
Expertos de la OEA brindaron un análisis sobre la situación actual de los migrantes y refugiados venezolanos.Archivo | EFE

A su vez dijo que durante la pandemia hubo algunos países en los que tradicionalmente no llegaban los migrantes venezolanos, sin embargo, la situación política, económica y social que vive el país del libertador Simón Bolívar, ha obligado a los venezolanos desplazarse hacia República Dominicana donde hay 114.000, México con 103.000 y en Panamá con más de 100.000 migrantes y refugiados venezolanos.

Respecto al Caribe, Smolansky constató que hay más de 230.000 migrantes y refugiados venezolanos. “Si todos esos migrantes venezolanos hicieran una isla en el Caribe, sería la séptima isla más grande de esa subregión de América. Seis millones de migrantes y refugiados es más que toda la población de Panamá, Costa Rica, Noruega, Croacia, Irlanda, Nueva Zelanda, por lo que hoy somos un país fuera de un país”, menciona.

“El régimen ilegítimo venezolano ha causado más migrantes y refugiados que los talibanes. Los afganos son aproximadamente 3 millones de migrantes y refugiados, a diferencia de Venezuela que se duplica, y esa es la realidad que vive este país liderado por Nicolás Maduro”, reconoció.

Durante el conversatorio, el experto añadió que “que más allá de las estadísticas hay que pensar que se trata de mujeres con hijos, embarazadas, personas de la tercera edad, otras con algún tipo de discapacidad, que buscan un futuro esperanzador que actualmente Venezuela no les puede ofrecer”.

“Uno de los temas más dramáticos es que el venezolano huye separado de su familia, entonces estos deslazamientos, además están rompiendo a la familia y por eso hoy son muchos lo que añoran ver a sus padres, hijos, abuelos, hermanos, porque algunos pueden tener hasta cinco años que no los ven físicamente desde que salieron del país”, destaca.

Según el comisionado, la principal falla de la comunidad internacional es que respondió tardíamente a la crisis que viven los migrantes de este país actualmente. “La comunidad internacional hasta que no hubo el 'fenómeno de los caminantes', en 2018, no había despertado con la prontitud que se necesitaba para dar una respuesta a esta crisis. Al comparar otros desplazamientos migratorios en el mundo, la cooperación económica para dar respuesta a la migración venezolana ha sido inferior a la que ha recibido Siria, por ejemplo”, destacó.

Igualmente resaltó que la comunidad internacional ha dado cada vez más una respuesta coordinada, ya que nadie pronosticó que habría 6 millones de migrantes y refugiados venezolanos. Además, los países a los que están llegando los migrantes también tienen sus propias limitaciones presupuestarias de servicios, infraestructuras, ya que la gran mayoría está en el proceso de vías de desarrollo. “Muy distinto a lo que pasó con los sirios que llevaron a países desarrollados como Alemania, Reino Unido, Francia, que tienen un músculo financiero y servicios de los que carecen nuestros países de la región. Aun así la región ha sido muy generosa con los migrantes”, enfatizó.

Realidad de las mujeres

Betilde Muñoz, directora del departamento de Inclusión Social que forma parte de la Secretaría de Acceso a Derechos y Equidad de la OEA, otra de los invitados al conversatorio, afirmó que en cualquier análisis y respuesta ante una situación migratoria, como la que esta viviendo Venezuela actualmente, es clave tener una perspectiva de género y entender cuáles son las situaciones particulares que sufren las mujeres.

“Al inicio estos desplazamientos migratorios (hace unos cinco años) se daban más en hombres que en mujeres. Pero lo que estamos viendo en tiempos recientes es una 'feminización' de la migración venezolana, porque las mujeres venezolanas están reunificándose con sus compañeros y familias en los países receptores, mientras que otras que están por ser cabezas de familia se ven obligadas a realizar el trayecto migratorio.

“El ser migrante automáticamente coloca a las personas en una situación del vulnerabilidad. Hablo de comenzar en un nuevo país, nuevas costumbres, la necesidad de un trabajo, ubicar una vivienda, pero esto es más para las mujeres migrantes que están de algún modo expuestas a vulnerabilidades adicionales solo por el hecho de ser mujer”, dijo Muñoz.

Resaltó que en el proceso migratorio, estas mujeres enfrentan las mismas desigualdades que vivían en su país de origen. Factores como la desigualdad salarial, discriminación y violencia de género, acoso callejero, estereotipos de género y expectativas sociales, la falta de acceso a derechos sexuales y reproductivos. Resaltó además que durante el trayecto migratorio, el aprovechamiento de las mujeres por el hecho de ser mujeres, es “preocupante”.

“Hay estudios que demuestran esa vulnerabilidad particular que sufren las mujeres durante los desplazamientos migratorios. Por ejemplo, las niñas y adolescentes venezolanas están expuestas durante su tránsito al país de destino a situaciones en las que se les fuerza a desnudarse o a tener sexo forzado o a la trata de trata de personas a cambio de poder seguir el trayecto en camiones o para comprar el boleto del bus, entre otras formas de violencia que solamente sufren las mujeres migrantes, siendo este uno de los retos para la protección de mujeres, adolescentes y niñas”, remarcó Muñoz.

Fabiola Zavarce, representante de la Asamblea Nacional de Venezuela en Panamá, subrayó que son 6 millones de embajadores que están fuera de Venezuela, y por eso es necesario hacer eso de toda esa organización de venezolanos porque cada uno ha ido entendiendo que “somos más los que tenemos que llevar la voz, ser activistas, para conseguir las condiciones adecuadas que necesitan los venezolanos y que sea un ganar-ganar cuando nuestros migrantes logran regularizarse para aportar al país de acogida y resaltar esos esfuerzos tan valiosos y agradecer porque cada país receptor brinda esa generosidad y muchos otros se han sumado a recibir a nuestros compatriotas. Son muchos los desafíos, pero no estamos solos”.

Este conversatorio cobró especial matiz, luego de que manifestantes chilenos el pasado mes de septiembre quemaran las pertenencias de varios migrantes venezolanos acampados en la localidad de Iquique, en Chile, durante una protesta contra la migración irregular en el país latinoamericano.