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30 de Nov de 2020

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Funeral libanés genera disturbios

LIBANO. El multitudinario funeral del jefe de la Inteligencia libanesa, general Wisam al Hasan, víctima de un atentado el pasado viernes...

LIBANO. El multitudinario funeral del jefe de la Inteligencia libanesa, general Wisam al Hasan, víctima de un atentado el pasado viernes, terminó en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes cerca de la sede del Gobierno en Beirut.

Decenas de miles de personas comenzaron a congregarse en la Plaza de los Mártires, junto a la mezquita Amin y el mausoleo de Rafic Hariri, el ex primer ministro muerto en un atentado en 2005, donde fue enterrado Al Hasan y su chófer.

El ataúd del responsable de la Inteligencia, envuelto en una bandera libanesa, fue llevado en hombros por sus compañeros de las fuerzas de seguridad hasta el interior del templo, ante la mirada de los líderes políticos libaneses que acudieron al funeral.

En un discurso durante las exequias, el ex primer ministro y jefe del grupo opositor Futuro, Fuad Siniora, pidió la dimisión del primer ministro libanés, Nayib Mikati.

Siniora acusó a Mikati de ser ‘responsable’ de la muerte de Al Hasan en el atentado con coche bomba del pasado viernes, en el que murieron otras dos personas y 126 resultaron heridas.

‘No podemos aceptar más la cobertura política de los asesinos. Queremos un gobierno que proteja a los libaneses y no solo a una parte de ellos’, subrayó.

Nada más acabar el funeral, un grupo de jóvenes se dirigió a la cercana sede del Gobierno con la intención de irrumpir en ella para exigir la dimisión de Mikati, quien dejó en el aire esta decisión.

La policía utilizó gases lacrimógenos, chorros de agua y disparos al aire para dispersar a los manifestantes, que respondieron lanzando piedras.

Los choques acabaron amainando sin que los manifestantes lograran su propósito de asaltar la sede gubernamental, en unos disturbios que dejaron varios heridos de ambos bandos, según los medios de comunicación libaneses.

CONTAGIO ÁRABE

El ambiente ya estaba caldeado en la misma Plaza de los Mártires, donde los asistentes enarbolaban banderas libanesas, de los grupos políticos Futuro y Fuerzas Libanesas, así como la enseña de la rebelión siria.

La amenaza de un contagio de la crisis siria planea sobre este país desde hace meses, y estos temores se han incrementado tras el asesinato de Al Hasan, quien destapó varias tramas de atentados contra personalidades antisirias.

Una de esas tramas es el caso del exministro libanés Michel Samaha y el jefe de la Seguridad siria, Ali Mamluk, acusados de planificar atentados contra líderes políticos y religiosos en el Líbano.