24 de Sep de 2022

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China prepara a sus nuevos líderes

CHINA. La capital china amaneció de rojo ayer para celebrar la apertura del XVIII Congreso del Partido Comunista (PCCh). Banderas rojas ...

CHINA. La capital china amaneció de rojo ayer para celebrar la apertura del XVIII Congreso del Partido Comunista (PCCh). Banderas rojas e insignias comunistas, el tránsito prohibido en la plaza de Tiananmen —salvo para los delegados y la prensa acreditada— o el aumento de presencia policial eran algunos de los signos que marcaban en Beijing el inicio del cónclave de siete días del que saldrán los líderes de la próxima década.

Entre los temas tratados estuvo el de la corrupción, al cual el presidente chino, Hu Jintao, le dio especial importancia. También se tocaron temas como el desequilibrio económico entre las ciudades y el medio rural, hasta cuestiones medioambientales.

CORRUPCIÓN

Durante el congreso del PCCh, Jintao advirtió que si el partido no lucha contra la corrupción afrontará ‘su caída y la del Estado’.

De todos los problemas que debe afrontar China, para Hu el primordial es la lucha contra la corrupción, un problema que para los ciudadanos chinos es la mayor amenaza contra la estabilidad social en el país.

Estos fueron los resultados de una encuesta realizada en las principales ciudades chinas y publicada por el diario oficialista Global Times. En la encuesta siete de cada diez personas creen que el Gobierno debe someterse a un mayor escrutinio por parte de la población y adoptar un mayor control contra la corrupción.

El protagonista principal de estos escándalos ha sido el dirigente caído en desgracia Bo Xilai, el que fue expulsado del partido el pasado septiembre tras acusarle de corrupción grave, entre otros cargos, y cuya esposa ha sido declarada culpable del asesinato el año pasado del empresario británico Neil Heywood.

‘Tenemos que mantener en todo momento una postura bien severa en el castigo a la corrupción, investigar y sancionar resueltamente los casos de importante cuantía y gravedad y solventar los problemas de corrupción ocurridos ante los propios ojos de las masas. Castigaremos sin clemencia a cualquier persona involucrada, sea cual fuere su poder o su cargo, siempre que viole la disciplina del Partido y las leyes del Estado’, afirmó el presidente chino.

Anunció además un aumento de la supervisión sobre el ejercicio de los poderes por parte de los dirigentes. Estas medidas servirán para evitar conflictos de intereses y un refuerzo de la cooperación internacional contra la corrupción.

Jintao instó también a los dirigentes del partido a autodisciplinarse y controlar a sus familiares y colaboradores, sin permitirse en absoluto ostentar privilegios.

Jintao habla en referencia a la reciente publicación del diario New York Times, que divulgó que la familia del primer ministro, Wen Jiabao, acumula una fortuna de 2,700 millones de dólares, algo que Jiabao ha negado con vehemencia.

Pero si Hu instó a una lucha decidida contra esta lacra, también dejó claro que, por el momento, las reformas no supondrán cambios en el sistema político unipartidista.

Jintao resaltó la importancia de las reformas políticas. ‘La reforma de la estructura política es una parte importante de las reformas globales de China. Debemos continuar nuestros esfuerzos, para proseguir la reforma de la estructura y extender la democracia popular’, dijo el presidente.

CONFLICTO CON JAPÓN

Jintao también llamó a convertir a China en una potencia marítima, en momentos en que su país y Japón se disputan la soberanía de un archipiélago en el mar de China oriental que los chinos llaman Diaoyu y los japoneses Senkaku.

Beijing, que lanzó su primer portaaviones en septiembre, debe ‘mejorar su capacidad para la explotación de los recursos marinos, defender resueltamente sus derechos e intereses marítimos y convertirse en una potencia marítima’, dijo Jintao. Los comentarios hicieron saltar las alarmas entre los vecinos de China, especialmente de Japón, quienes observan con recelo cómo Beijing despliega su poderío naval en un contexto marcado por varias disputas por islas que podrían resultar ricas en recursos naturales y pesqueros.