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30 de Nov de 2020

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Thatcher reabre cicatrices al morir

LONDRES. La muerte de Margaret Thatcher reavivó el debate sobre el legado de la ex primera ministra británica, una de las artífices de l...

LONDRES. La muerte de Margaret Thatcher reavivó el debate sobre el legado de la ex primera ministra británica, una de las artífices de la liberalización económica de los años 80, que recibirá hoy miércoles un homenaje del parlamento antes de su funeral previsto una semana después.

La desaparición, el pasado lunes, de la Dama de Hierro como consecuencia de un derrame cerebral, generó reacciones encontradas en todo el mundo y varios centenares de personas salieron a la calle en el Reino Unido a celebrar con cánticos como ‘Ding, Dong’ ‘La bruja ha muerto’.

El cuerpo de Margaret Thatcher, la primera y hasta ahora única primera ministra británica, fue sacado discretamente en ambulancia de madrugada del hotel Ritz y trasladado a un lugar no precisado, según un fotógrafo de la AFP.

Thatcher, aquejada de demencia senil y debilitada también por otros problemas de salud desde hace más de una década, residía en ese hotel desde que salió del hospital donde fue sometida en diciembre de una operación menor.

Su funeral se llevará a cabo el próximo miércoles 17 en la catedral de San Pablo, el templo donde se celebró la misa de acción de gracias tras la victoria contra Argentina en la guerra de las Malvinas en 1982, según anunció Downing Street.

La reina Isabel II, que la víspera se había declarado ‘triste’, asistirá al servicio religioso acompañada de su marido, el duque de Edimburgo.

SU LÍNEA

Contrariamente a su predecesor, Winston Churchill, Thatcher, no tendrá un funeral de Estado, sino ‘ceremonial’ (un peldaño por debajo), al igual que la Reina Madre en 2002 o la princesa Diana en 1997.

El tema también es polémico, dado que mientras varios diputados conservadores piden la organización de un funeral de Estado, más de 14 mil personas firmaron una petición en internet para impedir que sea despedida a cuenta del contribuyente.

‘¿Cómo debemos honrarla? Vamos a privatizar su funeral. Abramos una licitación y aceptemos la oferta más baja. Es lo que habría querido’, resumió el cineasta Ken Loach, refiriéndose a la política económica ultraliberal que aplicó la ex primera ministra mientras estuvo en Dowming Street.

Según el portavoz de Thatcher, sin embargo, ni la Dama de Hierro ni sus hijos, Carol y Mark, querían un funeral de Estado, por considerarlo ‘no apropiado’ y ‘un desperdicio de dinero’.

En Escocia, muchos no le han perdonado que les impusiera el impopular impuesto local conocido como ‘Poll Tax’.

La ciudad escocesa de Glasgow fue una de las que festejó en la plaza George, que congregó a unas 300 personas que cantaron y brindaron con champán.

Otras celebraciones similares tuvieron lugar en el barrio londinense de Brixton, escenario de disturbios en 1981, y en la ciudad de Bristol, donde se registraron incidentes que dejaron seis policías ligeramente heridos.

Pese a estas divisiones, después de su muerte, la mitad de los británicos (50%) piensan que fue buena para el país, contra 34% que consideran que fue mala, según un sondeo ICM publicado el miércoles en The Guardian.