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09 de Mar de 2021

Mundo

Violencia interminable

EL CAIRO. Las explosiones sacudieron las instalaciones policiales en la capital y causó daños al cuartel general de la policía y un muse...

EL CAIRO. Las explosiones sacudieron las instalaciones policiales en la capital y causó daños al cuartel general de la policía y un museo, con el resultado de seis personas muertas, según las autoridades.

Esta cadena de ataques es la peor que sacude El Cairo en momentos en que se ha incrementado la confrontación entre islamistas y el gobierno instalado por los militares.

Las autoridades inicialmente calificaron la explosión como un ataque suicida. Pero la investigación parece indicar que los autores escaparon antes del estallido.

Nadie se atribuyó los ataques de inmediato, pero los atentados avivaron la campaña del gobierno para pintar a su principal oponente político, la Hermandad Musulmana, como la responsable de la oleada de violencia extremista que se ha intensificado desde el golpe de estado del 3 de julio de 2013 en el que los militares depusieron a Mohamed Morsi y la posterior represión contra la hermandad y sus seguidores.

De hecho, poco después de la explosión junto al cuartel general de la policía, una muchedumbre se congregó en las afueras del edificio, coreando lemas contra la hermandad Musulmana y en respaldo del comandante del ejército, general Abdel-Fattah Al-Sissi, el hombre que derrocó a Morsi y cuyos partidarios quieren ahora que sea candidato a la presidencia. ‘Ejecuten a Morsi y sus líderes’, gritaba un hombre con un megáfono.

Más tarde, residentes anti islamistas se sumaron a la policía en choques con miembros de la Hermandad que realizaban sus protestas diarias en varias ciudades del país. Los choques dejaron al menos tres muertos.

RESPUESTA DE LA HERMANDAD

Sin embargo, Los Hermanos Musulmanes negaron estar involucrados y condenaron los atentados a través de un comunicado de prensa.

En la nota, los Hermanos condenaron ‘todos los actos de violencia y asesinato, sean quienes sean sus autores y sus víctimas’. Advirtieron de que ellos seguirán con ‘la revolución pacífica iniciada hace siete meses para poner fin al terrorismo de los golpistas sobre el pueblo’.

Además, aseguraron que el pueblo fue ‘destituido desde el golpe de Estado y desde entonces, no se paró de derramar sangre, quitar vidas inocentes y detener a honorables hijos de la nación’, y acusaron al actual gobierno de dichos actos.

La cofradía afirmó que estos atentados son ‘una bomba de humo’, pues ocurren siempre antes de tomar alguna decisión grave e injusta, como ocurrió con la explosión en la provincia de Dakahliya, en alusión al atentado suicida contra la Dirección General de Seguridad de esta provincia, en su capital Mansura, que causó 16 muertos el pasado 24 de diciembre.

Además, responsabilizó al Ministerio del Interior de la muerte de los reclutas de la Policía, al igual que de los miles de civiles muertos, heridos y detenidos en los últimos meses.

Finalmente, pidió ‘olvidar las diferencias para recordar la revolución del 25 de enero de 2011 y revivirla de nuevo, en contra de los que intentan secuestrarla’.