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29 de Oct de 2020

Mundo

Ankara después de la masacre

Por el momento las autoridades se han cuidado mucho de acercarse a ese camino

Tras la masacre atroz que vivieron este sábado los turcos en Ankara, la capital de Turquía, los ánimos políticos estarán tensados a su máxima expresión. En algo sí estarán de acuerdo todos: fue un ataque a toda la nación. Un centenar de muertos y 246 heridos es un balance que requerirá una gran responsabilidad oficial para asegurar que los atacantes suicidas no conduzcan a soluciones simples, equivocadas e incendiarias. Por el momento las autoridades se han cuidado mucho de acercarse a ese camino. El riesgo es que el presidente Recep Tayyip Erdogan, actúe bajo presión del Parlamento y caiga en la tentación de hacer rápidas acusaciones dirigidas a lo kurdos.

Pero aún es muy pronto para conclusiones. Es el tiempo para las víctimas y las condolencias. El gobierno decretó tres días de duelo nacional y para el inicio de las investigaciones. Se presume que dos personas perpetraron los ataque suicidas en el centro de la capital, durante una marcha por la paz y prokurda también. Los testigos relatan que las explosiones fueron consecutivas y muy fuertes que estremecieron y rompieron las ventanas de vidrio de la estación de ferrocarril y luego ‘una lluvia de cuerpos humanos volaban por los aires'. La experiencia no pudo haber sido peor. La tarea para reconocer los cadáveres será difícil y tomará su tiempo. Turquía está de luto.

Los sucesos han ocurrido cuando Turquía cumple 10 años de pertenecer, como miembro de pleno derecho, a la Unión Europea. Como miembro de la OTAN en una zona neurálgica entre el continente europeo y los países árabes, la nación turca ha visto en esta última década crecer el islamismo. Inclusive el presidente Erdogan era al inicio de su carrera política y el primer mandato presidencial, mucho más laico que sus colaboradores. Ya no. Durante la última campaña electoral, para el actual mandato presidencial, la esposa del presidente lucía el pañuelo cerrado clásico de la mujer islamista. El pañuelo que le tapa completamente la cabeza a las mujeres que practican la fe musulmana.

En la actualidad la dirección de Erdogan, según sus principales críticos y que militan en las líneas prokurdas, una importante formación política, es que podría llevar al borde del caos a su país. El atentado de Ankara es el caos.