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18 de Oct de 2019

Mundo

Catar acepta diálogo pero sin injerencias

Catar quiere introducir una cultura de diálogo en nuestra región, quiere aceptar las opiniones de otros países

El fin de la televisora ‘Al Jazira' es una de la exigencias de sus vecinos árabes.

Catar no aceptará ninguna injerencia extranjera en su política interior, como el cierre de Al Jazira, pero está dispuesto a dialogar sobre sus relaciones con los países de la región a fin de buscar una salida al ‘bloqueo ilegal' que le ha impuesto un grupo de países encabezado por Arabia Saudí.

Así lo anunció ayer el embajador catarí en Madrid, Mohammed Al Kuwari, en una entrevista con EFE en la que aseguró que el bloqueo no va a afectar a las inversiones de este rico emirato del Golfo Pérsico en España.

‘Tenemos una estrategia de reforzar nuestra inversión en España', manifestó el diplomático, quien añadió que está en contacto ‘con muchas comunidades aquí para descubrir si hay una oportunidad importante para la inversión de Catar'.

LAS ‘DIEZ EXIGENCIAS'

Los países árabes del Golfo han exigido a Catar aceptar unilateralmente sus exigencias

Entre las solicitudes se encuentran cesar las relaciones con Irán, terminar sus relaciones organizaciones que califican de terroristas, como los Hermanos Musulmanes y cerrar la cadena ‘Al Jazira'.

En la entrevista, Al Kuwari reaccionó a lista de exigencias que Arabia Saudí, Egipto, Baréin y Emiratos Árabes Unidos han hecho llegar ayer a las autoridades cataríes como condición para poner fin al conflicto diplomático iniciado el 5 de junio.

Según el embajador catarí, lo que estos países han decretado, aunque eludan darle ese nombre, es ‘un bloqueo total' y, por lo tanto ‘ilegal, contrario al derecho internacional y a los derechos humanos'.

Tras la decisión de los vecinos árabes de cerrar las comunicaciones terrestres, aéreas y marítimas con la pequeña península, ‘el único acceso que tenemos ahora es hacia Irán', a través del cual llegan alimentos y medicinas, explica Al Kuwari.

‘Catar siempre ha sido flexible y ha estado abierto a la búsqueda de soluciones', argumenta el diplomático, ‘pero no aceptamos que ningún país intervenga en nuestros asuntos internos, es como un tabú', aunque ‘sí hay algunas cosas en la región que podemos discutir'.

‘Hemos anunciado mil veces que Al Jazira es un asunto interno y que no podemos hablar sobre ello', puntualiza en referencia a la exigencia de que Doha cierre el canal de televisión catarí.

‘Catar quiere introducir una cultura de diálogo en nuestra región, quiere aceptar las opiniones de otros países. La gente tiene el derecho de expresarse libremente, por eso tenemos Al Jazira, es una contribución importante para desarrollar nuestra región', arguye.

El diplomático recuerda que Catar ‘desempeñó un papel muy importante durante la 'primavera árabe”, como se conoce a las manifestaciones populares que tuvieron lugar en Oriente Medio y el norte de África entre 2010 y 2013 en demanda de libertades.

Según dijo a EFE el representante catarí, algunos países árabes quieren que Catar ‘pague el precio' por el papel jugado en la difusión de esas protestas.

‘Es como una venganza', considera. Por lo que respecta a la acusación de que Catar apoya el terrorismo, Al Kuwari la califica de ‘cortina de humo'.

A su juicio ‘la usan algunos gobiernos para ajustar cuentas con otros', al tiempo que asegura que ‘Catar no ayuda ni tiene ninguna relación con grupos extremistas'.

‘Estamos en Siria junto a países como Estados Unidos, los británicos, los franceses, los saudíes. Catar tiene transparencia en las relaciones en Siria, en Libia. Tenemos relación con fuerzas de la oposición siria moderada, como todos los países en la región', añadió.