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18 de Oct de 2019

Mundo

El papa Francisco reflexiona sobre la sexualidad durante su retorno al Vaticano

El avión de Alitalia en el que viajó Francisco aterrizó a las 11.15 hora local (10.15 GMT) en el aeropuerto romano de Ciampino, después de trece horas de vuelo

El papa Francisco reflexiona sobre la sexualidad durante su retorno al Vaticano

El papa Francisco regresó hoy al Vaticano después de cinco días de viaje apostólico a Panamá, donde participó en la multitudinaria Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebró en ese país y a la que asistieron cientos de miles de personas.

Durante la rueda de prensa concedida en el vuelo, el Sumo Pontífice reflexionó sobre la necesidad de impartir educación sexual en las escuelas.

Para el Santo Padre, "Yo creo que en las escuelas hay que dar educación sexual. El sexo es un don de Dios. No es el cuco. Es el don de Dios para amar. Que algunos te lo usan para ganar plata, para explotar a otros, es otro problema. Pero hay que dar educación sexual".

De acuerdo con el pontífice, "educar es sacar lo mejor de la persona, acompañarlo en el camino. El problema es en los responsables de la educación, ya a nivel nacional, provincial o de cada unidad escolar, qué maestros escogen para esto o qué libros de texto, etcétera".

El avión de la aerolínea colombiana de Avianca en el que viajó Francisco aterrizó, a las 11.15 hora local, en el aeropuerto romano de Ciampino, después de trece horas de vuelo.

El pontífice concluyó el domingo su viaje a Panamá con un baño de masas en la misa de despedida de la JMJ -a la que asistieron más de 700.000 personas-, la visita a un albergue para personas con VIH/sida y una reunión con los miles de voluntarios que participaron en la organización del evento.

Durante la misa, se anunció que la próxima JMJ se celebrará en Portugal en 2022 y el papa reivindicó el poder de los jóvenes como agentes de cambio y les dijo que "no son el futuro sino el ahora".

Francisco también pidió en este viaje una solución "justa y pacífica" para superar la crisis en Venezuela.

Es la primera vez que la JMJ, uno de los principales eventos de la Iglesia, se celebraba en Centroamérica, una región que solo había sido visitada por el papa Juan Pablo II.