22 de Feb de 2020

Mundo

La intolerancia no es terreno exclusivo de la derecha

Años atrás la noción popular consistía en dibujar al conservador como un individuo cerrado e intolerante, mientras que su contraparte era todo lo contrario

La intolerancia no es terreno exclusivo de la derecha
Tanto en la derecha como en la izquierda se encuentran posiciones extremas.

Durante varios años la visión popular nos condicionaba a creer que las personas con inclinaciones ideológicas de derecha eran más prejuiciosas e intolerantes en torno a agrupaciones con una visión distinta a la suya, mientras que la izquierda —especialmente la liberal— era percibida como más tolerante y abierta, pero recientes estudios han lanzado por la borda esta percepción.

El psicólogo social Jarret Crawford, del Colegio de Nueva Jersey, ha publicado estudios al respecto en los que se revela que ambos espectros ideológicos muestran prejuicios sobre aquellos grupos a los que adversan (por ejemplo conservadores contra homosexuales o liberales sobre cristianos).

‘En general, ocurre con las personas de posiciones extremas y moderadas, pero cuanto más extrema es una persona, más le disgustan las personas disímiles', explica Crawford a La Estrella de Panamá .

El experto, autor de The Ideological-Conflict Hypothesis: Intolerance among both Liberals and Conservatives (2014), indica que ‘basados en los tipos de medidas que hemos empleado hasta ahora, los liberales y los conservadores tienen la misma probabilidad de informar que no les gusta, así como negarle a los opositores los derechos a la libertad de expresión y que quieren alejarse de ellos'.

Pero, advierte Crawford, si hay diferencias entre ambos, por ejemplo, el disgusto de los conservadores es impulsado por sus temores a que su seguridad física sea comprometida por culpa del otro grupo, mientras que el malestar de los liberales consiste en su temor a que se le arrebaten sus derechos o el de otros grupos (minorías).

El psicólogo social agrega que anteriormente las investigaciones se habían enfocado más en comprender la intolerancia hacia los grupos con inclinaciones ideológicas de izquierda, una posición que ‘proviene de la orientación de justicia social que los psicólogos sociales y políticos han adoptado históricamente'.

Si bien Crawford se relaciona con este énfasis, considera que enfocarse únicamente en un bando limita la habilidad de los científicos para comprender cómo funciona el fenómeno de la intolerancia en el campo psicológico.

Los resultados de Crawford no son únicos. ‘La Decana' también conversó con la psicóloga Gabriela Czarnek, del Centro de Estudios Cognitivos Sociales de Cracovia (Polonia), quien es autora de un estudio titulado Right -and Left- wing Prejudice Toward Dissimilar Groups in Cultural and Economic Domains (2018), el cual arroja resultados similares.

TENSIONES

Diversos estudios arrojan que tanto la derecha como la izquierda mantiene posiciones intolerantes hacia agrupaciones disímiles.

Sin embargo, un estudio arrojó indicios de que la derecha es más sensitiva a los estímulos negativos, pero solo aquellos relacionados ‘con la dimensión cultural'.

En el trabajo de Czarnek se reflejó que aquellos individuos con posiciones más extremas tienden a mostrar actitudes más negativas hacia aquellas personas con las que no estén de acuerdo, ‘sin embargo, esto no significa que el efecto que estudiamos se refiera solo a las personas con actitudes extremas, pero es más probable que esas personas muestren actitudes muy negativas hacia las personas con diferentes visiones del mundo', indica la experta.

Otro aspecto revelador de la obra de la psicóloga polaca consiste en que notaron que el rechazo es más elevado y consistente cuando se trata de diferencias culturales a cuando, por ejemplo, hay diferencias sobre cuál modelo económico se defiende.

‘Probablemente esté relacionado con el hecho de que la economía se considera un dominio ‘difícil' que requiere un conocimiento particular para formar actitudes en comparación con el dominio de la moralidad (cultural) donde las personas demuestran sus actitudes por razones simbólicas', explica Czarnek a este diario.

Crawford también se suma a esta posición, indicando que en un trabajo de su autoría de 2017 publicado en el Journal of Personality and Social Psychology , se mostró que ‘la intolerancia es más fuerte con respecto a los grupos con los que diferimos en temas socioculturales en comparación con los problemas económicos'.

Czarnek agrega que su estudio arrojó indicios de que la derecha es más sensitiva a los estímulos negativos, pero solo aquellos relacionados ‘con la dimensión cultural de las creencias políticas'.