Buscan reactivar diálogo como salida a la crisis de Nicaragua

A través de un comunicado de prensa, la Iglesia y el Gobierno anunciaron la reanudación de las conversaciones para poner fin a la crisis que atraviesa la nación centroamericana desde abril pasado

El Gobierno de Nicaragua y la Arquidiócesis de Managua anunciaron, de forma conjunta, que se han reanudado los contactos para resolver la crisis sociopolítica que afecta al país centroamericano, y que ha dejado cientos de muertos en protestas contra el presidente Daniel Ortega.

‘El día de hoy 16 de febrero de 2019, el Gobierno de Nicaragua se reunió con un grupo de empresarios representativos del sector privado nicaragüense, para abordar temas importantes para el bien común del país', informaron las partes, en una escueta nota de prensa, emitida por separado.

La nota no identificó a los representantes del Gobierno ni a los empresarios que participaron en la reunión, en la que estuvieron presentes dos delegados de la Iglesia católica ‘como invitados'.

Por el clero participaron el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), cardenal Leopoldo Brenes, y el nuncio apostólico, de origen polaco, Waldemar Stanislaw Sommertag.

La reunión se dio un día después de que el Gobierno de Nicaragua y la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) anunciaran que esta semana habían iniciado un diálogo bilateral, según informa la agencia Efe .

El Ejecutivo y la Secretaría General de la OEA emitieron el viernes sendos comunicados en los que informaron de que Ortega se comprometió nuevamente a realizar cambios en el sistema electoral, sin aceptar que se adelanten las elecciones programadas para 2021.

GARANTÍAS AL DIÁLOGO

Las premisas de la reunión entre el Gobierno de Nicaragua y la OEA fueron rechazadas por diferentes sectores del país, que consideran que un diálogo necesita garantías básicas, como la liberación de los manifestantes presos, así como la libertad de expresión, reunión, movilización y prensa, restringidas desde el estallido social de abril pasado.

En este sentido, el Comité Pro Libertad de Presas y Presos Políticos de Nicaragua exigió la liberación inmediata de los manifestantes convictos y otras garantías de ley, para dar su apoyo a un diálogo entre el Gobierno y el sector privado, que buscaría resolver la crisis.

A su vez, dicho Comité reclamó ‘garantías reales del cese de los secuestros, acoso y persecución al pueblo que hace uso de su legítimo derecho a la organización y protesta pacífica', así como ‘el desarme y disolución de los grupos parapoliciales', y el ‘retorno seguro de los exiliados políticos'.

Al igual que la Articulación de Movimiento Sociales, el Comité señaló la necesidad del retorno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua.

En julio pasado, un diálogo nacional entre diversos sectores de la sociedad nicaragüense y el Gobierno, con la mediación del episcopado, ya había sido abandonado.

La crisis sociopolítica que estremece Nicaragua ha dejado entre 325 y 561 muertos, de 340 a 767 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, desde abril, según organismos humanitarios.

Ortega no acepta responsabilidad en la crisis ni tampoco los señalamientos generalizados sobre graves abusos de las autoridades contra los manifestantes.

Piden poner fin a ‘orteguismo'

El diálogo nacional para superar la crisis sociopolítica de Nicaragua debe conducir ‘a la erradicación del orteguismo', afirmó el exguerrillero sandinista Moisés Hassan, presidente del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC).

‘Cualquier diálogo debe conducir, en un plazo corto, a la erradicación del orteguismo en el país, a la instauración de un Gobierno de transición provisional, la liberación de los presos políticos y justicia', dijo Hassan, en conferencia de prensa.

El PAC citó a la prensa para exponer su posición luego de que anoche el Poder Ejecutivo y la Arquidiócesis de Managua emitieran un comunicado conjunto en el que anunciaron contactos entre el Gobierno de Daniel Ortega con empresarios locales para retomar el diálogo nacional, sin la participación de los sectores sociales que se levantaron contra el presidente en la insurrección de abril pasado.

‘Este diálogo, si va a tener validez, tiene que incluir la participación del pueblo nicaragüense. Están presentes representantes de la Iglesia católica, del Gobierno, de la empresa privada, vino la OEA, pero no vemos claramente cuál es la participación del pueblo nicaragüense', insistió Hassan.

El dirigente del PAC insistió en que el diálogo debe conducir necesariamente hacia un plan de salida del ‘dictador y sus secuaces, que lo han acompañado en las instituciones del Estado', mismo que debe experimentar ‘una reestructuración total', una vez Ortega esté fuera del poder.

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