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09 de Apr de 2020

Nacional

Messi entre la lluvia y los goles

PANAMÁ. El templo del fútbol panameño estaba a reventar anoche. Ni la lluvia logró desanimar a un público efervecente que desde la media...

PANAMÁ. El templo del fútbol panameño estaba a reventar anoche. Ni la lluvia logró desanimar a un público efervecente que desde la media tarde empezó a llenar las gradas del Estadio Rommel Fernández.

Todos querían estar en el epicentro de la historia deportiva. Querían ver a Lionel Messi, ‘La Pulga’, ‘El Mesías’, el centro delantero argentino y goleador del Barça que este año fue declarado el mejor jugador del año.

Anoche era la gran cita. Destacados futbolistas de todo el mundo llegaban para 90 minutos de exhibición sobre la cancha del ‘Coloso de Juan Díaz’, junto a Messi la estrella principal del espectáculo, que ofrecería a los fanáticos locales la oportunidad de ver a deportistas de primer nivel a unos cuantos metros de distancia.

LLUVIA Y ABUCHEOS

Un repentino y fuerte aguacero precedió al partido. Llovió tanto que pronto empezó a circular el rumor de que no habría juego.

Pero en las gradas la emoción persistía. Una especie de sentimiento impermeable mantuvo a la gente en le estadio. El público se tapaba con cualquier cosa o simplemente aguardaba el comienzo del histórico partido bajo la lluvia.

Desde temprano en el Romel, se habrían observado varias medidas de seguridad inusuales para un partido de fútbol.

En los medios se corría la voz. El presidente de la República iría al partido. Cómo siempre el fútbol es una fiesta, la espera era animada por música a todo volumen que hacia bailar a todo el estadio.

Eso fue lo que más ayudó a disimular el abucheo que se sintió correr como una ola entre los miles de espectadores que en ese momento llenaban las gradas del estadio.

La baja de la popularidad del presidente, se hizo evidente. El rechazo a las recientes medidas y acciones de gobierno ya le pasan factura al Ejecutivo.

Pronto el desagrado pasó a la sección de capítulos olvidados cuando la lluvia cesó y los dioses de la cancha empezaron a salir. Entre ellos Lio Messi con el número 10 en la espalda.

FIESTA DE GOLES

Los seres del Olímpo del fútbol no defraudaron a los creyentes en su magia. El partido terminó con 10 goles. Seis a favor del equipo de los amigos de Messi y cuatro para los del resto del mundo. Messi anotó tres de los tantos de su equipo.

Junto al astro argentino, también con tres goles, brilló el delantero panameño Blas Pérez, que hizo vibrar al Rommel con un magistral gol de chilena justo antes del pitazo final.