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28 de Jun de 2022

Nacional

Los insectos del nieto en Panamá

n una reseña del 2007, se publicó una fotografía en la que se demostraría la presencia de Alexander Graham Bell (inventor del teléfono) ...

n una reseña del 2007, se publicó una fotografía en la que se demostraría la presencia de Alexander Graham Bell (inventor del teléfono) en Panamá. Pero también se preguntó: ¿Qué vino a hacer en Panamá?

Su visita se habría suscitado en 1922, según la edición de Raíces, 16 de diciembre de 2007. El autor de esta publicación hace notar que revisó varios periódicos de la época sin hallar mención alguna que explicara ‘qué vino a hacer Alexander Graham Bell’ a Panamá. En esta reseña se hace saber sobre la existencia de otra fotografía en la que aparece el presidente de la República Ernesto de la Guardia en compañía de otras personas, entre ellas: Alexander Bell Fairchild, quien trabajó en el laboratorio Conmemorativo Gorgas en Panamá y era ‘nieto del inventor’.

Hemos hallado, de otra fuente (enciclopedia), que Alexander Graham Bell Fairchild, quien nació en 1906 y falleció en 1994, fue un entomólogo norteamericano, y uno de los dos nietos del famoso inventor, Alexander Graham Bell. La misma fuente indica que este científico estuvo una semana en ‘Juan Mina’, poblado cercano al Chagres en una larga canoa hacia la civilización en el río Chagres en Panamá. Esto, precisamente fue en 1921; es decir, el año anterior al de la visita de su abuelo al país. Alexander Graham Bell Fairchild, el nieto del personaje famoso, era hijo de David Grandison con Marian, la hija más joven del inventor del teléfono. Este David era botánico y explorador.

Volviendo al nieto del inventor del teléfono, tenemos que vivió en Panamá por espacio de 32 años. Después de 1921 (cuando navegó por el Chagres), viajó otras ocasiones con su padre, el botánico, en expediciones para colectar plantas. En 1932, el joven Bell Fairchild comenzó a trabajar en su PhD en biología y escogió como tema las ‘Tabanidae’ una familia de insectos conocidos como ‘moscas de caballo’. La mordida de uno de estos insectos causaba enfermedades. Su tesis fue dedicada a las ‘Tabanidae de Panamá’, país al cual regresó en 1938 y se quedó por 32 años haciendo investigaciones sobre la picada del insecto. Fue parte del equipo de entomólogos del Gorgas Memorial Laboratory, del cual se convirtió en director. En 1978, y en honor a sus aportes, la Universidad de Panamá nombró su museo de invertebrados como Fairchild. Tras su retiro se mudó a Florida. Murió en 1994.