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04 de Jun de 2020

Nacional

La vía directa a las placas

PANAMÁ. El 22 de octubre pasado, Jorge Ricardo Fábrega anunciaba en Telemetro la posible llegada del lobo ante la incapacidad manifiesta...

PANAMÁ. El 22 de octubre pasado, Jorge Ricardo Fábrega anunciaba en Telemetro la posible llegada del lobo ante la incapacidad manifiesta de la Escuela Vocacional de Chapala de suplir a tiempo al Estado en materia de placas y revisado vehicular.

Y es que en esta materia, el gobierno de Ricardo Martinelli, leáse Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, participa en el baile con dos pies izquierdos y teniendo como pareja a la más fea de la sala.

Ni siquiera cuando ocurrió la invasión militar estadounidense, en 1989, se dio una situación como la que hoy experimenta el país: en el 2010 sencillamente no hubo placas vehiculares por la maraña burocrática que acompañaba hasta hace poco todas las adquisiciones del Estado. Y aquí subrayamos ‘acompañaba’ porque en materia de contratación pública y control previo, el gobierno entiende las cosas de otra manera cuando se trata del uso de fondos estatales.

Ese 22 de octubre, Fábrega acudía a los estudios de Medcom convencido de dar un golpe de timón frente a lo inminente. Chapala –la entidad oficial con la que el Estado tiene la obligación de contratar para estos fines– daba muestras de sobra de que no iba a cumplir con la entrega de las placas que deben circular a partir del lunes 3 de enero de 2011. ‘Nosotros haremos lo que tengamos que hacer para que los ciudadanos tengan su placa’, sentenciaba entonces.

Con un ‘afortunadamente esta empresa funciona en Panamá’, el ex viceministro de Gobierno, ex subsecretario general de la Asamblea Legislativa y ex secretario privado del desaparecido ex canciller Gabriel Lewis Galindo (tiene sobrada experiencia en el sector público), puso en la escena a la compañía alemana Tonnjes Group o Tonnjes Card Panama Placas, con la que tuvo contactos previos.

Lo curioso aquí es que, según información lograda por nuestra redacción, a nivel de los polos de poder político hay interés u otro tipo de preferencias por esta contratación directa en particular, por lo cual la Escuela Vocacional de Chapala pagará casi un millón y medio de dólares para la confección y colocación de las medidas de seguridad en las placas 2011. Un precio ‘inferior’ al ofertado por las empresas que participaron en la fallida licitación de agosto pasado.

Esta empresa no emerge casualmente como la salvadora de esta crisis, como se insinuó aquel 22 de octubre. Este grupo, con otra razón social, desde el 2006 suministraba a Chapala el material reflectivo para la confección de las placas y calcomanías vehiculares.

Según publicó La Prensa el pasado martes, la empresa alemana no participó en el último acto público porque tenían ‘contratos más atractivos’ con otros países. La cita publicada se le atribuye a Kenji Schneider, a la sazón director ejecutivo para América Latina de Tonnjes Group.

De acuerdo con informes a los que ha tenido acceso La Estrella, Tonnjes Group sí participó en una reunión de homologación en Chapala el pasado 2 de agosto, aunque no lo hace en la selección de contratista del 7 de septiembre. Y si no tenía el interés, ¿por qué tenía las especificaciones del holograma de seguridad de las placas 2011 antes que las demás empresas participantes?

Según estos informes, el pliego de cargos de la licitación de agosto era una clara inclinación hacia Tonnjes Card Intl GMHB, ya que exigía a las empresas participantes ‘haber suplido placas de las mismas características durante los últimos tres años a algún gobierno’ y el grupo alemán tiene los vínculos con Chapala desde 2006 y no otra.

Lo malo en la ecuación es que Tonnjes Card Int., una sociedad extranjera inscrita en el Registro Público desde el 22 de septiembre de 2006, hoy tiene estatus de ‘disuelta’ (número de Ficha: 1268 y número de Documento: 1018649). Por esta razón, y pese a sus antecedentes, sería descalificada si se presentaba con esta razón social. Según la información, fue disuelta ‘ante una inminente investigación del Juzgado Décimo Municipal Penal por una compulsa de copias para investigación por el Delito de Falsa y Simulación de Hecho Punible, solicitada por el juez Leslie Loaiza, durante el proceso de licitación del 2010’.

La alternativa que se le presentaba al grupo alemán era participar en dicho acto público con la otra razón social, Tonnjes Card Intl. S.A., una sociedad local inscrita en el Registro Público el 15 de julio del 2009, según consta en la Ficha 669013 y en el Documento 1614238. Lo malo del cuento es que esta empresa sería descalificada por no tener los años exigidos en el pliego.

Ante este panorama, la empresa optó por no participar en el acto del 7 de septiembre a la espera de una contratación directa ‘por urgencia evidente’, situación que hoy se nos plantea.

Estos son los hechos… Saque usted sus conclusiones.