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18 de Nov de 2019

Nacional

Reliquia del beato Juan Pablo II en la Presidencia de la República

Por iniciativa de la primera dama de la República, Marta Linares de Martinelli, se llevó a cabo, este miércoles en el Palacio de Las Gar...

Por iniciativa de la primera dama de la República, Marta Linares de Martinelli, se llevó a cabo, este miércoles en el Palacio de Las Garzas, la ceremonia de recepción de la reliquia con la sangre del beato Juan Pablo II, durante su última hospitalización, previo a su fallecimiento el 2 de abril del 2005.

Colaboradores del Despacho de la Primera Dama - reunidos en el Salón Paz- veneraron la reliquia de Juan Pablo II, la cual fue presentada por el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, donde además, elevó una oración por la Patria, sus gobernantes y por la población en general, en el inicio de la Semana Santa.

Durante esta ceremonia, monseñor Ulloa entregó a la Primera Dama un rosario bendecido por Su Santidad Benedicto XVI, que recibió durante su reciente viaje a México; así como una imagen del beato Juan Pablo II.

Monseñor Ulloa dijo que en esta Semana Santa, llenos de gozo y amor, nos congregamos para agradecer a Dios por su misericordia y sea él, quien nos libre del mal, a través de su sacrificio en la cruz.

Dijo que testimoniar el amor de Dios solo se puede aprender "cuando tenemos un encuentro con Jesús", resaltando que el beato Juan Pablo II, el papa itinerante, el papa misericordioso, durante toda su vida tuvo ese encuentro con Jesús.

El Arzobispo de Panamá pidió a Dios hacer ver a cada persona con claridad, cuál es su voluntad. Y agregó que el secreto de Juan Pablo II fue hacer siempre la voluntad de Dios. De igual forma, elevó una plegaria a Dios para que le de la fuerza a cada uno para llevar a cabo lo que él quiere de nosotros. Recordó que hay que vivir conforme a los Mandamientos de Dios, porque es lo único que nos lleva a la paz duradera.

Monseñor Ulloa aprovechó la ocasión para felicitar a la primera dama por la labor que ha venido desarrollando por los más desprotegidos, y en ese contexto, ponderó el trabajo que se viene cumpliendo a través de su programa de huertos.

Al final de la ceremonia el Arzobispo de Panamá invitó a los presentes a venerar la reliquia, y a leer oraciones por la intercesión del Beato Juan Pablo II.