Temas Especiales

26 de May de 2020

Nacional

Sospechosa instalación de base aeronaval en Flamenco

PANAMÁ. En honor del fallecido capitán de fragata Noel Antonio Rodríguez Justavino (quien murió en junio de 2004 luego de una larga enfe...

PANAMÁ. En honor del fallecido capitán de fragata Noel Antonio Rodríguez Justavino (quien murió en junio de 2004 luego de una larga enfermedad), el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) planea —en teoría— la instalación en isla Flamenco de una base aeronaval en el acceso por el Pacífico al Canal de Panamá.

Se ubicaría en un globo de terreno de unos 3 mil metros al final de la calzada de Amador y, según los cálculos de especialistas en bienes raíces, su precio ronda los $4 mil por metro cuadrado.

Este proyecto no forma parte del ‘paquete’ de 14 bases aeronavales que instala el Ministerio de Seguridad Pública en ambas vertientes de la geografía nacional, según pudo confirmar La Estrella con personas allegadas al ministro José Raúl Mulino.

Hace algunos días, sobre este terreno se instaló un visible letrero en el que se anuncia la instalación de la futura estación aeronaval y, además, se nota el movimiento de equipo de carga depositando pesadas estructuras metálicas en el lugar.

Lo curioso de este proyecto es que se ubica muy cerca de la estación de radares de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que sirve —al igual que el que opera en el Rompeolas de Colón— de soporte de la capitanía de puertos en la elaboración del mapa electrónico con el posicionamiento de los buques y así evitar el congestionamiento en ambos cauces.

En una consulta realizada, especialistas de la ACP dijeron no tener conocimiento de este proyecto, aunque advierten que este tipo de iniciativas deben ser consultadas previamente a la Autoridad ‘si impactan de alguna manera las operaciones del Canal’.

TRANSPARENCIA

En el Ministerio de Seguridad Pública fueron muy claros en establecer que no dominan los detalles de lo que en Flamenco se quiere hacer, aunque en la valla publicitaria esta institución es mencionada como ente rector del SENAN.

Se mencionaron las bases de Metetí, Quebrada de Piedra, Puerto Mensabé, Punta Coco, Isla Coiba, Isla Piña, Sherman, Howard, Guásaro, Belén, Puerto Mutis, Punta de Piedra, El Porvenir y Rambala. Por ningún lado isla Flamenco.

Otra consulta de La Estrella, esta vez a la vocería del Servicio Nacional Aeronaval, arroja un manto de misterio sobre el fondo de lo que se pretende hacer con este terreno.

A la respuesta proporcionada solo le faltó el conocido ‘¡Cambio y fuera!’. —‘Ese material no es de la Aeronaval, fue un apoyo que pidió la AMP (Autoridad Marítima de Panamá), habla con ellos...

—¡Pero el letrero dice que es de Ustedes!

—Sí, pero ese material es de esa entidad. ¿Qué más deseas saber, mi distinguido colega?’— fue la respuesta final del vocero Roberto Ballesteros.

En la Autoridad Marítima, Valerio Ábrego, su portavoz, acepta que, en efecto, se trata de un proyecto de esta entidad descentralizada, aunque no entró en mayores detalles.

Tras mencionar que existe una coordinación entre la AMP, el Servicio de Protección Institucional y el SENAN para la utilización de este terreno de privilegiada ubicación, prometió que gestionaría una respuesta oficial relacionada con esta nueva ‘base aeronaval’, previa remisión del cuestionario correspondiente. Al cierre de esta edición no se obtuvo ninguna respuesta a las interrogantes planteadas.

DE USO TURÍSTICO

Pero es que la intención de construir una base aeronaval en Flamenco pudiera colisionar con el articulado de una serie de leyes que le dan a Amador una condición muy especial.

Por ejemplo, la Ley 21 de 2 de julio de 1997, ‘por la cual se adopta el Plan Regional y el Plan General de uso de suelo, conservación y desarrollo del área del Canal’ le asigna a esta zona solo para uso turístico.

Gustavo García de Paredes, rector de la Universidad de Panamá, fue presidente de la Junta Directiva de la desaparecida Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) que gestionó esta ley de la República.

Recuerda con claridad casi microscópica que el estudio en el que se fundamentó la ley —y que fue discutido ampliamente a mediados de los años 90— permitía solo la explotación con fines turísticos en Amador. ‘Incluso, se prohíbe la construcción de edificios para evitar la Paitillización (el exceso de torres en Paitilla) de esta área’, recuerda el rector magnífico.

Por otro lado, hay una resolución del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (204-2003) que le confiere a Amador la categoría de ‘Tu3’, que no es ni más ni menos que turismo de alta intensidad; además de decretos de gabinete que la declararon zona turística de interés nacional.

INSTITUCIONALIDAD

El general Rubén Darío Paredes piensa, mientras tanto, que los cambios que se pretenden hacer sobre el uso de bienes públicos tan valiosos como Amador ‘deben pasar obligatoriamente por la Asamblea Nacional’, aunque el Gobierno cuente con la mayoría de votos para aprobarlo.

‘No puede ser por el antojo de ningún ministro. Tiene que ir a la Asamblea, aunque solo hagan el simulacro. Es lo que dicen la Constitución, la Ley y el sentido común’, advierte el veterano comandante militar.