Temas Especiales

23 de Nov de 2020

Nacional

‘No tengo nada que ver con eso’

PANAMÁ. La firma de César Ernesto Díaz aparece en varias de las escrituras que permitieron a la red de estafadores adueñarse de cientos ...

PANAMÁ. La firma de César Ernesto Díaz aparece en varias de las escrituras que permitieron a la red de estafadores adueñarse de cientos de hectáreas de terreno. Era el jefe de la Notaría Cuarta, una de las que el grupo de usurpadores utilizaba para inscribir escrituras públicas de traspasos fraudulentos de fincas, que al final serían patentadas en el Registro Público.

Díaz niega cualquier tipo de complicidad con la red criminal, asegura haber sido víctima de una persona de confianza: Verónica González, una de las que figura como testigo en casi todos los actos que dieron validez al despojo ilegal de tierras, que ya tenían dueño.

‘Ella me engañó. Yo la conozco desde hace muchos años. Era persona de mi confianza. Por eso firmaba lo que ella me enviaba’. Según Díaz, Verónica González es la cabeza de una oficina de servicios notariales que trabajaba, en armónica colaboración con él, hasta 2010.

‘Yo no sabía nada hasta que salí de la notaría. Me empezaron a llegar citaciones de las fiscalías’. Fue en ese momento, dice, cuando se dio cuenta que el motivo de esas citaciones tenían algo en común. ‘Todas tenían que ver con escrituras que ella (Verónica González) me había enviado’.

Una de ellas fue la inscripción de la escritura que permitió que Juana Jaén, la madre del exgobernador de Coclé Darío Fernández, vendiera la finca 070 al Grupo Terracorp. El jurista recuerda que para esas fechas, Darío fue personalmente a hablarle del ‘fraude tras la titulación de la tierra de su mamá’. ‘Yo lo atendí y él me dio copia de esa escritura. Y cuando veo el libro de registros, estaba allí el nombre de Verónica como la persona que había solicitado ese número de escritura’.

Por este caso ya ha rendido declaración jurada ante la Fiscalía Séptima, pero está estancado tras una petición de falta de competencia que presentó la parte demandante.

Pero este caso no sería el único. Díaz tuvo que enfrentar otra demanda penal por la misma causa: firmar una escritura con información falsa, remitida a él por la oficina de Verónica González. ‘Es un caso de unas tierras en Las Tablas. Ya fui sobreseído y ella tiene llamamiento a juicio’.

Incluso cuenta que las oficinas de Verónica González, ubicadas a un costado de la Notaría Cuarta, fueron allanadas hace dos meses.

Con la versión de Díaz queda confirmado que la red de estafadores tenía sus propias notarías, donde operaba a sus anchas. Algunas se utilizaban únicamente para crear las sociedades y en el caso de la Notaría Cuarta, su función era darle legalidad a las ventas y validar los documentos falsificados.

El exnotario coincide con los abogados que advierten la necesidad de reforzar los controles sobre el sistema de notarías. ‘Esas oficinas satélites deben revisarse’, Díaz se refería a las oficinas que dan el servicio de tramitación. Explica que en realidad no tienen ningún tipo de controles. ‘Cualquiera puede abrir una oficina así’, asegura que normalmente estos tramitadores llegan a las notarías por recomendaciones de abogados o porque son conocidos de los notarios.