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19 de Apr de 2021

Nacional

Adiós con sabor a campaña

CARACAS. Con llantos y lamentos desgarradores, miles de simpatizantes del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez acompañaron el cor...

CARACAS. Con llantos y lamentos desgarradores, miles de simpatizantes del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez acompañaron el cortejo fúnebre de su líder hacia la Academia Militar.

‘Viva mi comandante, te amamos Chávez’, dijo un hombre mientras trataba de acercarse a la seguridad que protegía el féretro, cubierto con una bandera de Venezuela y adornado con flores blancas y amarillas.

Miles de seguidores del mandatario se abrazaban y lloraban entre gritos de lamento, destrozados al ver el ataúd, que también iba rodeado de familiares y ministros, mientras avanzaba lentamente desde el hospital militar de Caracas, donde Chávez falleció víctima de un cáncer, hasta la Academia Militar, donde será velado hasta el viernes.

Bajo un sol abrasador los ‘‘chavistas’’ iban caminando, en autos y motocicletas, que a lo largo de la marcha pasaban frente a edificios con decenas de personas en sus balcones y techos presenciando el cortejo con banderas y camisetas rojas, color del oficialismo.

La pregunta ahora es si el ‘‘chavismo’’ hará caso a su comandante y volcará sus votos hacia el vicepresidente Nicolás Maduro, que figura como candidato oficialista.

A una cuadra del hospital militar, adonde Chávez llegó el 18 de febrero, miles de ‘‘chavistas’’ recordaban a su líder y confirmaban así su apoyo incondicional al oficialismo venezolano.

¿Es la muerte una garantía de fidelidad? ¿Será el cuerpo, expuesto ante los fieles el garante de ese vínculo con el movimiento? Para el politólogo Farith Fraija, sí: ‘Va a ser muy difícil poder entrar en una contienda electoral contra un candidato como Nicolás Maduro, nombrado por un presidente Chávez fallecido’. Las emociones en torno muerte de Chávez son sin duda un elemento que va a ser utilizado. El gobierno puede tener aquí una ventaja al igual que en la Argentina que despidió a Néstor Kirchner en 2009 y garantizó la sucesión dos años después, en la figura de su esposa Cristina.