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25 de Jan de 2021

Nacional

Excanciller y excónsul dejan a un lado el lenguaje diplomático

Tras la separación del cónsul de Panamá en la ciudad española, cada uno de los exfuncionarios tiene su versión de los hechos

Yo no le pido la renuncia a nadie, yo procedí a decirle que lo iba a destituir y que empacara sus cosas– aclaró Fernando Núñez Fábrega, excanciller panameño, luego de las declaraciones que hiciera Rolando Reyna ayer a La Estrella de Panamá sobre los motivos de su separación del cargo de cónsul en la ciudad española de Valencia.

Núñez Fábrega comentó que la situación que se estaba presentando con el otrora cónsul era algo ‘inaudito’, ya que, indica el hoy exministro de Relaciones Exteriores, Reyna había logrado ser acreditado como ‘cónsul general’, cuando en realidad el cargo que ostentaba era el de ‘cónsul honorario’. Algo que mandó a investigar.

Señala Núñez Fábrega que esta diferencia es crucial, pues el ‘cónsul honorario no tiene inmunidad diplomática ni fiscal’, por lo tanto, se pueden realizar todas las labores de un cónsul rentado, ‘pero tiene que pagarle al fisco’.

– Él estaba haciendo negocios en España sin pagar los impuestos correspondientes– comenta Fernando Núñez Fábrega–.

LA CONEXIÓN FRANCESA

Al respecto de lo dicho por Reyna de que Núñez Fábrega quería favorecer a la actual cónsul en Marsella, Máría Villegas, y que por eso le prohibió al cónsul en Valencia atender casos provenientes de la ciudad francesa, el excanciller responde, tajante: ‘Es absurdo’.

La prohibición a Reyna, según el veragüense, estaba relacionada a que la excónsul de Panamá en Marsella realizara trámites, porque ya se había establecido una nueva representación panameña en esa ciudad gala.

Cuando se le cuestiona cómo la excónsul, cuyo nombre Núñez Fábrega no recuerda, podía aún hacer trámites, el exgobernador de Coclé sospecha que la excónsul utilizó el sello del consulado de Panamá en Valencia: ‘Aparentemente, Reyna le dio el sello a la excónsul en Marsella para que hiciera trámites y él cobraba un porcentaje’.

–Le mandé la nota al presidente, quien quedó notificado y firmó el decreto– indica Fernando Núñez Fábrega sobre el despido de Rolando Reyna–. Esto no es un secreto, todo el mundo sabía por qué lo destituí. No fue ni porque me lo haya pedido la Autoridad Marítima de Panamá, pues ni siquiera hablé con Roberto Linares, ni porque él se haya negado a renunciar. Fue porque este señor (Rolando Reyna) nos estaba generando un problema que, tarde o temprano, nos iba a estallar.

Tras esto, concluye: ‘Para los únicos que esto era un secreto era para ustedes en La Estrella de Panamá ’.