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19 de Nov de 2019

Nacional

'Si no atendemos la educación, llevaremos a Panamá a un suicidio social'

Trece representantes de la Iglesia Católica panameña se pronunciaron sobre la realidad nacional en el cierre de la Asamblea de Obispos

Conferencia de prensa de los obispos panameños.

Con José Domingo Ulloa liderando el grupo de sacerdotes panameños la Iglesia Católica realizó un pronunciamiento en base a  a la realidad eclesial y social del país donde los líderes religiosos se refirieron a la necesidad de la no violencia como estilo de vida, la protección de la niñez, a la educación sexual en y con la familia, al sistema educativo colapsado, pasar del asistencialismo a la promoción humana, la ética versus la corrupción y a la búsqueda de un Panamá solidario y fraterno.

La curia puntualizó en el tema educativo advirtiendo que no se puede seguir ignorando el colapso del sistema educativo  y que demuestra el "fracaso de toda la sociedad"desde el Ministerio de Educación, estudiantes, padres de familia, educadores y medios de comunicación.

"Se hace necesario recuperar el ideal de la educación entendida como misión y servicio, que requiere vocación y no reducirla a una mera profesión", señalaron.

También se mostraron preocupados por la educación sexual, afirmando su posición que esta debe ser "en y con la familia" y a la vez reafirmando su compromiso de "apoyar" una ley de educación sexual en la que "se forme a la niñez y la adolescencia sin que se violente su dignidad con nociones reduccionistas de una sexualidad banalizada y empobrecida".

Con la presencia de 13 líderes eclesiásticos de Panamá también se refirieron a la Jornada Mundial de la Juventud como un impulso evangelizador y exhortan a intensificar las oraciones por la Jornada Mundial de la Juventud y a que abran las puertas de sus corazones y sus casas para crear las condiciones espirituales y estructurales para recibir a los cientos de miles de jóvenes peregrinos que convergerán en Panamá..

También se refirieron al problema de la corrupción recordando las palabras del Papa Francisco “la corrupción la paga el pobre, la pagan los hospitales sin medicinas, los enfermos que no tienen cuidado y atención espiritual, los niños sin educación y sin catequesis”.

Y a la vez invitaron a “recuperar la ética y la moral como medidas para nuestras actuaciones. El deterioro social nos ha llevado a una peligrosa espiral de desencuentros y enfrentamientos fruto de la desilusión y de la rabia ciudadana”.