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02 de Apr de 2020

Nacional

La trágica historia detrás de una colección de fotografías del Panamá de 1875

Las imágenes, captadas por uno de los más importantes pioneros de la fotografía, permiten un raro vistazo a la vida lenta y sencilla de Panamá durante el periodo previo a la construcción del canal

Nació como Edward James Muggeridge, pero cambió su nombre a Eadweard Muybridge, en honor al rey inglés ‘Eduardo El Confesor', a quien consideraba su antepasado. Con este seudónimo, firmó algunas de las más antiguas y conocidas fotografías del Panamá del siglo XIX.

Se trata de una colección de impresionantes vistas de la bahía, del barrio de San Felipe y sus icónicos edificios, el Hotel Loewe, el Cabildo, el Grand Hotel Central, la iglesia de Santo Domingo, la Catedral y las ruinas de Panamá La Vieja.

La colección incluye también imágenes de playas, paisajes rurales del Chagres, mujeres realizando labores y varias tomas de la ciudad de Colón, entonces conocida popularmente como Aspinwall.

Durante décadas, estas fotografías fueron vendidas como postales y souvenirs, pero pasaron al olvido hasta la década del 70, cuando la curadora de la colección fotográfica de la Universidad de Standford, Anita Mossley, le cedió al historiador Alfredo Castillero Calvo – posteriormente historiador invitado de esta universidad- algunas reproducciones que él usó en varios artículos de revista y periódicos de la época. Hoy muchas de las vistas originales pueden encontrarse fácilmente en internet.

LA FOTOGRAFÍA EN PANAMÁ

Investigaciones del historiador Mario Lewis, director de Épocas , revelan que Muybridge fue uno del puñado de fotógrafos itinerantes que empezaron a llegar al istmo desde mediados de la década de 1840 para comercializar las técnicas del naciente arte fotográfico.

Antes que él, pasaron por el entonces territorio colombiano J. W. Newland (1846); los hermanos Charles y Jacob Ward (1848); Bejamin Pease (1851) y J. H. Fizgibbon (1858).

En 1860, Emilio Herbruger y sus hijos abrirían una galería de retratos en la Calle de La Merced. En los siguientes años, el español Rafael Castro y Oroñez (1862), y Timothy O'Sullivan (1863) llegaron al país como parte del equipo de dos expediciones científicas.

Entre todos ellos, y, sin duda, el favorito de los panameños fue Eadweard Muybridge, por la calidad y belleza de sus tomas al aire libre y su reputación como uno de los más importantes fotógrafos de su tiempo.

PANAMÁ LE DA LA BIENVENIDA

‘Nos complace dar la bienvenida a esta ciudad al señor Muybridge, muy conocido en el mundo del arte por sus fotografías de pintorescos y extraordinarios parajes californianos, especialmente sus 800 vistas de la región del Valle Yosemite', anunciaba The Star and Herald en su edición del 16 de marzo de 1875.

Muybridge había llegado al país como pasajero del vapor ‘Montana', procedente de San Francisco, en una gira fotográfica para ‘ilustrar las vistas de todos los lugares curiosos que un viajero de la Compañía del Ferrocarril y de los barcos del Pacific Mail Company pueden observar en su jornada de Nueva YorK a San Franciso, via el istmo'.

Su visita llenaba a los panameños de orgullo y esperanza de que su trabajo permitiera presentar al departamento colombiano bajo una luz más favorable, tras la dudosa reputación ganada durante el periodo de la ‘fiebre del oro californiana'. Por eso, sostenía The Star and Herald , ‘cualquier ciudadano que ayude al señor Muybrige en su misión o compre una de sus fotografias hace un beneficio al país'.

A los 6 días de su llegada, ya Muybridge había comenzado a capturar imágenes de las viejas ruinas, de los conventos, las iglesias y otros edificios.

Entre los meses de marzo y noviembe de 1875, los residentes de la ciudad pudieron observar repetidamente la figura de aquel curioso personaje de cuarenta y cinco años, cuyas larguísimas barbas lo hacían parecer un Whalt Whiltman o un Rey Lear, mientras recorría las calles, el sitio de las murallas y los alrededores con su cámara y su pequeño cuarto oscuro portátil.

En una época de lentas comunicaciones, pocos sospechaban que ese hombre de carácter taciturno y mirada triste era el protagonista de uno de los mayores escándalos del momento en Estados Unidos y que, mientras viajaba a Panamá, los diarios norteamericanos seguían hablando de él apasionadamente.

muybridgeoPanameños del siglo XIX

QUIÉN ERA MYBRIDGE

Muybridge había nacido en Inglaterra, en 1830, en una familia de clase media acomodada. A los 25 años, en plena ‘fiebre del oro', se instaló en San Francisco, Estados Unidos, donde su personalidad extrovertida y chispeante le permitió convertirse prontamente en un exitoso librero.

Pero su vida cambiaría radicalmente en el año 1860, cuando intentaba viajar a Inglaterra para adquirir un nuevo cargamento de libros.

El plan era llegar hasta la costa atlántica en un carruaje de pasajeros —el primer ferrocarril transcontinental se inauguraría nueve años más tarde, en 1869— con el fin de tomar en Nueva York un buque, pero mientras atravesaba el estado de Texas, el carruaje se volteó. Uno de los pasajeros murió instantáneamente. El cuerpo de Muybridge voló por los aires y, al caer, su cabeza pegó contra una roca.

El librero de 30 años sobrevivió el accidente, pero las secuelas del golpe lo persiguieron por el resto de su vida. Debió pasar varios años con su familia en Inglaterra en rehabilitación. Allí, por consejo de su médico, decidió incursionar en el nuevo arte de la fotografía, que le permitía desarrollar un actividad lucrativa a su ritmo y sin presiones.

muybridgeAltísimos árboles que rodeaban la ciudad de Panamá

NACE UN FOTÓGRAFO

Ya convertido en un experto en los aspectos técnicos de la fotografía, volvió a San Francisco en 1866, donde ganó la reputación de genio por sus experimentos y patentes. En 1871, se casó con Flora Shallcross Stone, a la que llevaba veinte años, y con la que tuvo un hijo en 1874.

Muybridge pasaba largas temporadas alejado de su hogar. Al regresar de una de sus giras, se enteró de que el niño que creía su hijo era probablemente el fruto de los amoríos de su esposa con un vividor de nombre Harry Larkyns.

Humillado, se dirigió furiosamente a la residencia de Larkyns y le pegó un tiro dejándolo muerto al instante, por lo que fue capturado y llevado a juicio.

Bajo juramento, cuatro de sus amigos testificaron a su favor, asegurando que no se le podía hacer responsable de sus actos: el accidente que había tenido en el año 1860 lo había convertido en una persona excéntrica y errática, con poco dominio de sus emociones. El descubrimiento de que su supuesto hijo no era tal habría sido demasiado para él.

Según trascendió a la prensa, el jurado, compuesto todo de varones, no llegó a convencerse de la supuesta incapacidad mental del fotógrafo, pero sí se sintió identificado en su condición de ‘macho engañado'. El veredicto, dictado el 6 de febrero de 1875, sorprendió a todos: ‘homicidio justificado', un escándalo que no solo llamó la atención del público, sino que fue ampliamente discutido por especialistas en la conducta y abogados durante los meses siguientes.

A los pocos días de finalizado el sensacional juicio, Muybridge se embarcó hacia Panamá.

Tristemente, su esposa moriría en el transcurso del viaje, dejando al niño de un año en un orfanato.

ELOGIOS EN PANAMÁ

Para el fotógrafo, la calurosa bienvenida y múltiples elogios que le prodigaron los panameños debieron resultar una especie de bálsamo.

‘Hemos visto algunos negativos de las imágenes que ha estado tomando Muybridge, especialmente de las islas de la bahía', anunciaba The Star and Herald el 17 de marzo. ‘El gran encanto de sus imágenes se debe a su capacidad para seleccionar el punto justo en el que convergen todas las bellezas de la escena'.

‘Sus vistas de Panamá Vieja, superiores a cualquiera tomada antes, fueron hechas tras una intensa limpieza que eliminó la maleza, árboles y arbustos que cubrían las ruinas', comentaba en otra ocasión el periódico.

Después de agotar la ciudad, el fotógrafo inició su recorrido por las islas de la bahía, sobre todo Taboga, donde, de acuerdo con The Star and Herald , ‘abundan las escenas pintorescas, especialmente los edificios del Morro, sitio de los trabajos del Pacific Steam Navigation Company, antes de que fueran removidas a su presente localización en Callao'.

‘En la mañana del 5, el señor Muybridge tomó una magnífica fotografía de las tropas nacionales y sus oficiales en la Plaza de la Catedral'.

En otra edición, el diario proclamaba su satisfacción por la magnífica fotografía de su propio edificio de oficinas en San Felipe captada por Muybridge.

El 1 de mayo de 1875, según los reportes periodísticos, Muybridge partió rumbo a Guatemala, de donde regresaría dos meses más tarde, con una muestra de 400 vistas de los cafetales y extraordinarios escenarios del país centroamericano.

El fotógrafo retomó con ahínco el trabajo en Panamá, hasta que se embarcó, el 1 de noviembre, nuevamente rumbo a San Francisco.

The Star and Herald no perdió la oportunidad para promocionar nuevamente su trabajo: ‘Aquellos que tienen un interés en las finas artes y al mismo tiempo desean obtener una muestra histórica del Panamá de 1875, pueden ordenar el número de copias que deseen, las que serán enviadas de San Francisco, impresas bajo la vigilancia del mismo señor Muybridge'.

Las fotos se vendían en tamaño postal de cuatro por cinco pulgadas en el establecimiento del comerciante Henry Ehrman.

ÉXITOS

Tras su partida, y ya apaciguado el escándalo por el éxito comercial y artístico de sus fotos centroamericanas, Muybridge iniciaría una nueva etapa de su vida, de éxitos profesionales, que lo colocarían como uno de los grandes pioneros de la fotografía. Se considera que su mayor mérito en el campo es haber sido puente entre la fotografía estática y la animación. Sus estudios del movimiento de animales y personas fueron reconocidos durante las siguientes décadas.

Su proyección de una famosa secuencia de fotografías de un caballo a galope, de 1874, es considerada por los especialistas como ‘el equivalente de la transmisión de Neil Armstrong caminando sobre la luna'.

Durante sus últimos años, Muybridge dictó numerosas conferencias en las que mostraba sus secuencias fotográficas. En 1882, se presentó incluso ante varios miembros de la familia real inglesa y el futuro rey Eduardo VII.

Para los panameños de hoy, su colección es una extraordinaria oportunidad de dar un vistazo a la vida lenta y sencilla del istmo en el periodo anterior a la construcción del Canal, cuando Panamá todavía permanecía a Colombia.

Información más detallada de las dos visitas de Muybridge a Panamá puede encontrarse en los libros La Ciudad Imaginada y Biografia de una Manzana Histórica, ambos de Alfredo Castillero Calvo.