20 de Oct de 2021

Análisis político

Panamá y su 'mito de las cavernas'

En pocas palabras, el país tiene que disponer de un plan con metas claras para sobreponerse a este “cabreo”, para salir de la “caverna”

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.Alejandro Ortiz | La Estrella de Panamá

Después de los acontecimientos de Chile, Ecuador, Nicaragua y Francia, la sociedad panameña se pregunta si ¿Panamá también ha de entrar en esta vorágine de caos e incertidumbre? Es lógico pensar que sí, porque como coloquialmente se habla, “hay un cabreo” acumulado. Y si se analizan fríamente los números, tenemos que el desempleo ronda el siete por ciento, de acuerdo con las cifras oficiales, pero a esto hay que agregarle el gran número de trabajadores informales, por lo tanto es una realidad que asusta…

Pero no solo el desempleo es el problema; también lo es el alto costo de los medicamentos, la comida, la electricidad, las escuelas… Todo esto genera incertidumbre y provoca un pesimismo. El sentimiento acumulado genera ese “cabreo” en la ciudadanía y es el combustible perfecto para una gran explosión social.

El problema panameño y de América Latina en general, es que ha quedado encerrada en lo que en la antigua Grecia Platón definió como “El mito de las cavernas” y que desarrolla en su obra La República.

Se trata de una explicación metafórica, sobre la situación en la que se encuentra el ser humano respecto al conocimiento.

Platón describe un espacio cavernoso en el que se encuentra un grupo de hombres prisioneros desde su nacimiento, con cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin tener la posibilidad de girar la cabeza. Justo detrás de ellos se encuentra un muro con un pasillo y seguidamente, y por orden de cercanía respecto a los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que comunica con el exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver. Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas…

¿Y por qué eso se refleja en lo que ocurre hoy en América Latina? El doctor Walter Serrano es catedrático en la Universidad de Las Américas (Udelas). Plantea que este mito tiene mucha similitud con la realidad de América Latina y parece que en pleno Siglo XXI, la historia se remonta a los años 400 y 500 antes de Cristo.

“Razón tenía este filósofo al pensar, sobre todo, en el proceso epistemológico del conocimiento, es decir de dónde venimos, quiénes somos, hacia dónde vamos, sin perder de vista el humanismo. Lo que se ve en nuestro acontecer nacional y latinoamericano nos lleva a remontarnos y a revivir esas épocas antiguas...”, dice. ¡Estamos en esa caverna!

“El problema panameño y de América Latina en general, es que ha quedado encerrada en lo que en la antigua Grecia Platón definió como 'El mito de las cavernas' y que desarrolla en su obra La República”.

¿Qué nos queda hacer? se le pregunta y Serrano responde: “Nos queda un camino: la educación, pero en un sentido de mirar esa historia, ver la evolución y hacer propuestas concretas que vayan mucho más allá de los discursos. Eso puede sacar el país del empantanamiento que tenemos, donde pareciese que no existe salida, pero sí la hay, a través de la educación en el sentido integral de la palabra. Es mucho más allá que decirlo; es hacerlo, tener una misión y una visión, pero en conjunto, donde todos remen hacia la misma dirección”.

En pocas palabras, Panamá tiene que disponer de un plan con metas claras para sobreponerse a este “cabreo”, para salir de la “caverna”.

Rubiel Cajar es economista. Sostiene que lo que pasa en Panamá y América Latina, no es más que el fin del paradigma de la competitividad, de las políticas del consenso de Washington que se aplicaron en los años 80, que propiciaron la política de focalización y compensación social, que sirvieron de base a los subsidios a los pobres.

“Ahora los organismos internacionales que propiciaron los subsidios a los pobres, para tapar los subsidios a las grandes empresas, están exigiendo eliminarlos. Ejemplo de ello Ecuador, con el subsidio a la gasolina y Chile, con el transporte y así sucesivamente...”, señaló.

Cajar dice que en Panamá va a pasar lo mismo, cuando intenten eliminar el 120 a los 65. Y eso se debe a que la sociedad beneficiada no lo ve como subsidio, porque lo considera ya como derecho adquirido.

¿Y cómo se sale de este problema? se le preguntó. Lo que hay que hacer es acabar con la desigualdad y distribuir mejor la riqueza. “El pueblo quiere equidad. La única salida es la redistribución de la riqueza, no hay de otra”, sostiene.

Y los planteamientos de Cajar coinciden con las cifras sobre desigualdad social, pues los ingresos del 10 por ciento de la población más acomodada son hasta 37 veces superiores que los del 10 por ciento más humilde.

¿Cómo acabar con esa desigualdad? ¿Cómo salir de la caverna? ¿Cómo evitar que esa rabia contenida por la sociedad no desborde en caos? Definitivamente no hay de otra que teniendo un plan de desarrollo y fortaleciendo la educación, porque como lo sentenció Sócrates “sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia”.