25 de Feb de 2020

Análisis político

¿Será posible un nuevo Contrato Social?

La posibilidad de lograr un nuevo contrato social que concrete los cambios a las reformas constitucionales sin necesidad de confrontaciones es el as bajo la manga del presidente Laurentino Cortizo, quien convocó a un diálogo con la intermediación del PNUD

El general Omar Torrijos solía decir que “el que más consulta, menos se equivoca”, y esto parece ser lo que el presidente Laurentino Cortizo está aplicando al pie de la letra. Cortizo se perdió en un laberinto político que resolvió con una jugada a última hora y lo salvó de ser arrastrado por una corriente contra las reformas constitucionales que prometían incendiar el país, siguiendo las crisis de Bolivia, Ecuador y Chile. Todo empezó cuando Cortizo presentó a la Asamblea el paquete de reformas constitucionales que aprobó la Concertación. La Asamblea tomó el documento y cual proyecto de ley del almojábano, lo acomodó a su antojo… Las manifestaciones no se hicieron esperar hasta los últimos días del primer período de la nueva Asamblea Nacional. Los VarelaLeaks ayudaron, sin duda, a aplacar las aguas, igual que las designaciones de los magistrados y el procurador de la Nación. Sin embargo, el ambiente seguía enrarecido y solo a la espera del mes de enero, cuando nuevamente las reformas irían a sus tres debates en la Asamblea. Las calistenias de los grupos opuestos prometían dinamita pura, pero Cortizo sacó su as bajo la manga e hizo la jugada: llamó al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y firmó un acuerdo para la realización de un diálogo nacional sobre las reformas constitucionales. El 22 de diciembre fueron testigos de este acto que congregó a políticos como Rómulo Roux, presidente de Cambio Democrático; la ex presidenta panameñista Mireya Moscoso; los ex presidentes perredistas Ernesto Pérez Balladares y Martín Torrijos; el presidente del Partido Popular, Juan Carlos Arango; el presidente del Molirena, Francisco Alemán y el presidente del partido Alianza, José Muñoz, entre otras figuras. Al acto también acudieron personalidades de los gremios de la sociedad civil, líderes religiosos y culturales, entre muchos otros. El plan de Cortizo es que el PNUD proporcione una plataforma para un diálogo participativo e incluyente y que en aproximadamente 18 meses se esté llevando a referendo la Constitución reformada.

Laurentino Cortizo
Laurentino CortizoArchivo | La Estrella de Panamá

Pero ¿qué opinión generó en algunos este as de la manga de Cortizo? Rómulo Roux mostró respaldo a la decisión de retirar el proyecto de reformas de la Asamblea y favoreció un amplio diálogo que logre consensos que permitan tener una Constitución en beneficio de todos los panameños. Añadió que el proceso se debe enfocar en el fortalecimiento de nuestra institucionalidad. La expresidenta Moscoso consideró que la mejor acción de Cortizo fue llamar al PNUD para que contribuya a buscar ese consenso en el país, muy necesario para todos, porque no se puede reformar la Constitución sin consenso. Para el expresidente Torrijos, la decisión de Cortizo fue buena y oportuna, porque es necesario dar un diálogo amplio y participativo al respecto. Consideró vital lograr consensos futuros que nos den ese nuevo contrato social que fortalezca la institucionalidad. Juan Carlos Araúz, presidente del Colegio Nacional de Abogados, indicó que el diálogo es un instrumento que nunca debemos perder los panameños. Para él, la decisión de Cortizo es un importante paso en ese sentido orientado a permitir hablar de cero en torno a los problemas del país, “ese siempre será un camino”, manifestó.

La participación del PNUD en diálogos de esta naturaleza en Panamá no es nueva. Justo fue en el gobierno del presidente Torrijos que el PNUD trabajó en el diálogo por la Caja de Seguro Social, ley que luego fue aprobada en la Asamblea Nacional.

Linda Maguire, representante del PNUD en Panamá, aclaró que la participación del organismo no será de mediador ni interventor. “Solo ponemos la plataforma, basada en los principios de inclusión, territorialización (diálogo hasta las comarcas), transparencia y rendición de cuentas”. Con esto en mente, Panamá tiene una buena oportunidad de lograr un nuevo contrato social.

El primer paso está dado. Cortizo dio un giro de timón al tema de las reformas constitucionales. Agradeció el trabajo de los integrantes de la Concertación, cuyo documento será la base para este nuevo diálogo que liderará el PNUD. Explicó que su decisión se dio luego de escuchar a mucha gente que le recomendó abrir un diálogo verdaderamente inclusivo y ordenado.

“Nosotros somos pasajeros. Tenemos que pensar en el futuro… Debemos llegar a acuerdos que perduren en el tiempo”, expresó el mandatario. Y es que, como afirmó Cortizo, “todos saben lo débil de nuestras instituciones y los efectos que eso tiene respecto a la pobreza”.

El presidente sí fue claro al expresar que está convocando a un diálogo amplio, pero “ojo con los artículos que dividen a los panameños”, advirtió.

El presidente de la Cámara de Comercio, Jorge Juan De La Guardia, espera que esta decisión llegue a feliz término. “Tenemos que asegurarnos de que luego de este amplio diálogo, se lleve el paquete de reformas a referéndum y se logre el 'sí', porque si no, hemos perdido dinero y tiempo”. Las cartas están echadas, hay un nuevo diálogo nacional que está por iniciar. Se está por estrenar un nuevo año y solo falta que suene el pitazo de arranque. ¿Podremos los panameños acordar un nuevo contrato social?