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19 de Sep de 2020

Análisis político

Financiamiento electoral, ¿cuál es el camino?

La experiencia panameña muestra que las campañas se financian de forma mixta desde hace un par de lustros, es decir, una parte por el Estado y el resto por los donantes que consigue cada candidato

Estamos en el análisis de las reformas electorales y hace poco se instaló una comisión conformada por partidos políticos, gremios de la sociedad civil y funcionarios del Tribunal Electoral, para consensuar los cambios que se requieren en esta materia. En este escenario, un tema que cada día genera más pasiones entre los políticos, es el financiamiento de la campaña electoral y si debería ser al cien por ciento por parte del Estado, con capital privado, o a través de una fórmula mixta.

Financiamiento electoral, ¿cuál es el camino?

La experiencia panameña muestra que las campañas se financian de forma mixta desde hace un par de lustros, es decir, una parte por el Estado y el resto por los donantes que consigue cada candidato. Pero esto no fue siempre así, pues anteriormente los recursos provenían en su totalidad de los donantes, es decir, el financiamiento era 100% privado.

No obstante, hay múltiples quejas por este tipo de donaciones. Muchos alegan que se trata de un torneo desigual, ya que el que obtiene más financiamiento apabulla con su propaganda al que dispone de menos recursos, aunque sea un mejor candidato.

Juan Carlos Navarro, excandidato presidencial y exalcalde de la ciudad de Panamá, piensa que el financiamiento debe ser cien por ciento privado. Que lo único que hay que hacer es aprobar una buena regulación para que todo sea transparente.

“Hoy día sobra tecnología para esto y se hace en muchas democracias con éxito y orden. Que el Estado subsidie los partidos, casi todos hoy en manos de diputados, es cada día menos atractivo...”, afirma el político.

La opinión de Navarro contrasta con el político, exmagistrado y exvicepresidente colombiano Humberto de la Calle.

El también escritor estuvo en Panamá, justo el día de la instalación de la Comisión Nacional de Reformas Electorales, y fue enfático durante su intervención.

De la Calle dice que la financiación de la política es decisiva para la solvencia de la democracia electoral. Puede ser este el tema más crítico y crucial.

Parafraseó lo que una vez dijo una figura política en su país: “Un político pobre, es un pobre político. No hay campañas perdedoras, sino campañas sin financiación”. Lo cierto es que el dinero excesivo termina desnivelando la cancha y afectando la democracia.

Ante la disyuntiva de tener una financiación totalmente estatal, privada o mixta, dice que conociendo la experiencia de su país, considera que el financiamiento debe ser cien por ciento estatal.

“Pienso que aun si no se logra la perfección, puede ejercitarse un mejor control si se prohíbe el financiamiento privado o se implementan severas medidas de control. Por ejemplo, la anulación de grandes contratos estatales que favorezcan financiadores privados, sería un paso provechoso”, afirma de la Calle.

El abogado José María Castillo parece darle la razón a de la Calle y vaticina que “algún día las campañas electorales serán patrocinadas íntegramente por el Estado para así eliminar los "favores" que le quedan debiendo los donantes de campaña a los que gobiernan.

Es exactamente lo que plantea de la Calle, cuando dice estar consciente de que cada vez se acentúa más la oscura idea de que detrás de estos aportes privados, sobre todo a gran escala, “habita una cierta forma de soborno... es un vacilo que corroe la democracia”.

Ricardo Bustamante fue candidato a representante por el partido Cambio Democrático en las pasadas elecciones. Corrió por el corregimiento de Ancón.

Bustamante considera que desde hace varios años se viene discutiendo el tema del financiamiento en distintos foros internacionales, desde la perspectiva de hallar la solución más cónsona dentro de los regímenes democráticos para apalancar una campaña política.

“En nuestro país se ha decidido ir reduciendo y regulando la participación privada como una manera de combatir la corrupción. Esta medida tiene sus defensores, pero también detractores, ya que si se imponen y no se condenan eficazmente las contribuciones privadas (que siempre encuentran la fórmula para dar), estaríamos provocando con mayor incidencia lo que deseamos evitar”, dice.

Para Bustamante, en el marco de un financiamiento 100% estatal, es necesario que quienes infrinjan la ley sean condenados enérgicamente con la pérdida de su cargo y con multas equivalente a cinco veces la cantidad encontrada de financiamiento privado.

El tema electoral es complejo y precisa analizarlo desde la génesis, es decir, los partidos políticos. ¿Cómo se financia un partido en formación? ¿En qué momento tendría derecho al subsidio electoral?

No se puede otorgar dinero a todo el que quiera constituir un partido, pero tampoco podemos limitar este derecho. Hallar el balance es parte de lo que espera el soberano Tribunal Electoral y quienes discuten las reformas electorales.

Sin duda, el tema del financiamiento electoral es clave, si el país quiere avanzar en el fortalecimiento de la democracia.

Lo peor es que hoy no solo el financiamiento privado busca resarcimiento a la hora de que un candidato que apoyó, llegue al poder. El problema es mayor cuando quien financia a un candidato está ligado al narcotráfico, al traficante de armas o a la trata de personas.

El tema está sobre la mesa, debatirlo y analizarlo en profundidad, es más que un deber, una necesidad.