02 de Oct de 2022

Política

Una espera más amarga que dulce

PANAMÁ. Hay esperas que son muy dulces, aunque tarden meses en llegar. Pero para Bosco Vallarino, cada tic tac del reloj es un segundo...

PANAMÁ. Hay esperas que son muy dulces, aunque tarden meses en llegar. Pero para Bosco Vallarino, cada tic tac del reloj es un segundo muerto: su carrera política está en manos del Tribunal Electoral.

La solicitud del fiscal Boris Barrios, quien recomendó su inhabilitación como candidato a la Alcaldía, fue la tormenta que congeló el tiempo.

Algunos de sus aliados le aconsejan una retirada honrosa, renunciando a su puesto. Su equipo legal propone dar batalla y Bosco se volcó a las calles para defender su proyecto contra lo que él llama “una cacería de brujas del PRD”.

Pero, retrocediendo unos cuantos pasos. ¿Qué hay detrás del exilio de Bosco Vallarino a los Estados Unidos? ¿Cómo fue que comenzó esta historia?

MIRANDO AL NORTE

En un artículo publicado en The Panama News , se hace un análisis sobre la vida de Bosco durante el régimen militar.

Se sabe que fue un periodista de Telemetro perseguido durante los años de la dictadura de Manuel Antonio Noriega, que trabajaba para The Voice of America simultáneamente; además fue el director de una radio clandestina que promulgaba arengas civilistas desde la “Zona del Canal”. Bosco emigró a Estados Unidos en busca de asilo político, como él mismo lo afirmó. “Yo pedí asilo político porque me recomendaron que era la vía más expedita”.

Vallarino argumenta que ésta era la forma con que podía asegurarse de conseguir un empleo, pues se fue con “sólo seis dólares en la cartera y la esperanza de un futuro mejor”.

Sin embargo, durante los años más oscuros de Panamá, muchos fueron los que tuvieron que recurrir al asilo político, para escapar de las persecuciones y las amenazas, pero no renunciaron a la ciudadanía panameña para conseguir el sustento diario. Tal es el caso de Edy Vallarino, vicepresidente del Partido Popular y simpatizante de la candidatura de Ricardo Martinelli. Reveló que a su llegada a los Estados Unidos en 1987, solicitó la residencia, amparado bajo el asilo político, pero en ningún momento renunció a la ciudadanía panameña. “Solicité la residencia y así pude establecerme y trabajar por dos años en EEUU”, recalcó.

Mientras, Bosco y sus abogados insisten en seguir cobijándose bajo la Doctrina Suárez. Pero a la luz sólo hay una realidad: Bosco abjuró a la nacionalidad panameña, al aceptar la estadounidense, misma que le permitió votar en Miami.

La Estrella tuvo acceso exclusivo al registro de votantes del condado de Miami, Dade en Florida, y pudo comprobar que Vallarino votó para las elecciones generales de Estados Unidos en 1996.

Entonces, ¿cómo puede haber una recuperación automáticamente de la ciudadanía panameña, cuando expresamente renunció a ella?

VARELA CONTRA EL FISCAL

El presidente del Partido Panameñista, Juan Carlos Varela, rompió el silencio y en un comunicado denunció lo que llamaron una “sospechosa celeridad” con que la Fiscalía Electoral ha actuado respecto al “incidente Bosco”.

“Nuestro candidato tiene pleno goce de sus derechos ciudadanos por lo que fue postulado al cargo de conformidad con las normas constitucionales y legales que regulan la materia”, señala Varela.

Mencionó que ya se ha utilizado la justicia electoral contra los miembros del panameñismo, como fue el caso de Haydée Milanés de Lay.

Varela insta a las bases del partido a mantenerse vigilantes, y dijo que interpondrán todos los recursos legales para defender a Bosco Vallarino y su inminente triunfo el próximo 3 de mayo.