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23 de Nov de 2020

Política

¿Y si el CD dominara la Asamblea Nacional?

Las victorias de Carlos Afú y Noriel Salerno sorprendieron a más de uno.

¿Y si el CD dominara la Asamblea Nacional?
¿Y si el CD dominara la Asamblea Nacional?

No es improbable, al contrario, a pesar de toda la campaña mediática y los mensajes de diversos sectores de no votar por quienes fueron señalados por utilizar recursos del Estado para sus campañas electorales, hay fuertes posibilidades de que Cambio Democrático se convierta en la nueva fuerza mayoritaria de la Asamblea Nacional. De las 10 nuevas elecciones para diputado que el Tribunal Electoral ha ordenado que se lleven a cabo para determinar a quiénes le pertenecen las curules vacantes, el CD ya lleva 2 victorias luego de los triunfos de Carlos Afú en el circuito 7-1 y de Noriel Salerno en el 2-4. Eso significa que la bancada del partido presidido por Ricardo Martinelli ahora tiene 22 miembros, y está a solo tres escaños de igualar al grupo de diputados del Partido Revolucionario Democrático (PRD), el más grande en el Palacio Justo Arosemena, de 25 personas.

‘Tengo la absoluta seguridad de que ganarán más de tres curules adicionales’, comenta el analista político Renato Pereira sobre Cambio Democrático.

Otro comentarista político, Mario Rognoni, coincide al expresar que ‘todo indica que CD va a ser la bancada más grande de la Asamblea’. Al preguntarle si este hecho pudiese poner en aprietos a Juan Carlos Varela y a su gobierno, Rognoni lo minimiza: ‘Eso no le hace ninguna diferencia a Varela, mientras se maneje la gobernabilidad con el PRD’.

A principios de septiembre, cuando todavía no estaba en el panorama la realización de estas nuevas elecciones parciales, el diputado panameñista Luis Barría declaraba a La Estrella de Panamá : ‘Aunque ellos son más, al final nos necesitan a nosotros’.

Meses después, estas declaraciones cobran un nuevo significado, y es que, tanto Rognoni como Pereira, señalan que quienes deben preocuparse con que CD se convierta en el grupo mayoritario del hemiciclo legislativo es el PRD y no los panameñistas ni Juan Carlos Varela. Renato Pereira comenta que, de perder la mayoría, ‘el PRD perdería el monopolio de la gobernabilidad con el partido panameñista’. La pérdida de este monopolio, explica Mario Rognoni, ‘es una carta que la van a tener siempre los panameñistas’, y agrega que ‘en el momento en que el PRD empiece a exigir muchas cosas y a extorsionar, ellos podrían sentarse con el CD; dependerá de cómo se porte el PRD’.

ALIANZA 2.0

Una nueva unión entre el Partido Panameñista y el Cambio Democrático no es algo tan jalado de los cabellos.El exministro Frank De Lima, en plena transición de poder, comentaba en el ‘Polígrafo’ de La Estrella de Panamá que un que un reencuentro no es imposible. ‘Si te digo que no, estaría descartando algo que está dentro de las posibilidades. Muchas cosas pueden pasar, ya veremos qué pasa... ¿Quién hubiera pensado que el PP, Ricardo Arias Calderón, se iba a aliar con el PRD? Todo es posible en la política y nada se puede descartar’, comentaba el también encargado de las finanzas del CD.

A unos días de que su hermano, Juan Carlos Varela, se colocara la banda presidencial, el diputado José Luis Varela comentó a ‘La Decana’ que ‘en ese partido hay personas buenas, no podemos decir que todo el CD es malo. Si en el futuro el partido toma un liderazgo con personas que puedan garantizar un mejor Panamá, no podríamos descartar ese grupo nuevo. Pero son especulaciones, nada más’.

El diálogo entre los antiguos aliados no tuvo que esperar tanto: esta semana los diputados del CD se reunieron con los oficialistas Adolfo Valderrama, presidente de la Asamblea, y con José Luis Varela.

‘[El Partido Panameñista] se nos han acercado y han dicho que, quisieran, mejor, tener un acuerdo con Cambio Democrático’, le confesaba a este diario la diputada del CD Marylin Vallarino a finales del mes de septiembre. Vallarino consideraba en ese momento que ante esos acercamientos furtivos y a un Pacto de Gobernabilidad que, en sus palabras, ‘ni con saliva está pegado’, era muy probable que que su colectivo y el de gobierno se juntasen otra vez.

Si Cambio Democrático domina la Asamblea, el PRD perdería el monopolio de la gobernabilidad con el panameñismo. Renato Pereira - Analista Político

Para Mario Rognoni, la posibilidad de que ambos colectivos se reconcilien es de lo más normal. ‘En política no hay sorpresas; sino sorprendidos’. Y añade el politólogo que esta nueva alianza, si sabe vender, podría ser hasta aceptada por esa parte de la población que pudiese llegar a sentirse traicionada: ‘En el caso de la gobernabilidad, que es lo que le interesa a Varela, tendrían que vender la ventaja de la decisión que tomen, para lograr mejor gobernabilidad y aprobar los proyectos. Eso es simplemente un asunto de vendérselo al electorado’.

EN ESPIRAL

Renato Pereira, justamente, evoca el pasado para plantear un futuro de armonía entre el CD y el partido de Varela: ‘No sería la primera vez que van juntos’, comenta con suspicacia. Pero hay algo nuevo en el panorama, según Pereira: Con un CD dominante en la Asamblea, Ricardo Martinelli, máxima figura de ese colectivo ha adquirido la condición, por lo menos ante los medios, de ‘jefe de la oposición panameña’. Y el abogado considera que el exmandatario tiene claras las ventajas de ser percibido así: ‘Martinelli sabe que la oposición es la opción mayor para ganar las elecciones. En los últimos 25 años, las elecciones siempre las ha ganado la oposición. El partido que sea más fácilmente diferenciable como oposición es el partido que más oportunidad tiene de llevarse las elecciones. Martinelli y CD lo saben y están apostando a ser el partido opositor por excelencia’.

PARTIDO ‘NINI’

Mario Rognoni opina que si Cambio Democrático logra quedarse con ese título de ‘partido opositor por excelencia’ y se lo arrebata al PRD, un enemigo histórico del Partido Panameñista (tan solo hay que recordar que el PRD nace como el brazo político de la dictadura militar que se instauró luego de la caída del máximo líder panameñista, Arnulfo Arias, en 1968), es porque ‘Martinelli tiene una ventaja sobre el PRD: El PRD no está en función de oposición, ahora mismo; sino que ha estado, realmente, en un cogobierno con el panameñismo. Martinelli, en cambio, sí está en oposición y tiene un discurso que se va fortaleciendo con un electorado que no está de acuerdo con Varela’. En palabras más llanas, Renato Pereira dice que el partido que tomó sus colores de la bandera nacional en estos momentos es ‘un partido ‘nini’: ni oposición ni gobierno’.

Hace unas semanas, el analista político Rubén Murgas, en un tono muy desenfadado, comentaba ‘Un partido que debe decir que es de oposición o que debe aclarar que no es de gobierno, es porque no está seguro de su ‘sexualidad’. Eso es lo que los partidos deben ponerse en mente: Si son gobierno u oposición’.

LA AMBIGÜEDAD

Esta afirmación de Pereira no es un secreto a voces para los perredistas. Los mismos miembros de este colectivo lo saben. Tan solo el domingo pasado, el diputado Quibián Panay comentaba en el ‘Polígrafo’ que el PRD, en estos momentos, es ‘un partido que no está integrado y sin visión estratégica’. El diputado por el 8-9 asegura que, por lo menos en la Asamblea, muchos de sus colegas y copartidarios no están de acuerdo con la gobernabilidad. En realidad, asegura Panay, ‘un grupo que cree que debemos jugar nuestro papel, en que el PRD juegue su rol, inclusive como oposición’.

Unas semanas antes, también en ese mismo espacio dominical, Camilo Alleyne, primer vicepresidente del llamado ‘partido de Omar’, aseguraba que ‘el Pacto de Gobernabilidad nace producto de que el gobierno pudiera transitar en su proceso de hacer los cambios convenientes para el beneficio de los panameños’; sin embargo, añadía el también exministro de Salud, ‘debemos tener la posición de oposición. Tenemos un proyecto político propio’.

El médico insistía, en ese momento, que eso es clave para que el PRD pueda aspirar a volver al Palacio de las Garzas en el 2019: ‘El PRD debe mantener su proyecto político de crear un partido fuerte y tener opción de ganar en el futuro’.

Cuando aún era candidato, el hoy secretario general del PRD, Carlos Pérez Herrera, criticaba el Pacto de Gobernabilidad: ‘Tenemos que definir, debe haber debate amplio: ¿Queremos ser cogobierno u oposición constructiva? Si vamos a ser cogobierno, entonces, que las bases digan ‘vamos a hacer una alianza con el panameñismo’; pero ahora mismo no somos ni lo uno ni lo otro: no somos gobierno, pero tampoco oposición. Estamos enredados en una pelea. Si nos mandaron a ser oposición, debemos serlo’.

EL LADO OSCURO DEL CD

Sin embargo, el partido del ‘11’ en la bandera no tiene todas las de perder. Mario Rognoni afirma: ‘La ventaja del PRD es que el CD está totalmente desprestigiado por todos los escándalos que han aparecido. Si Martinelli no hace un ajuste en su junta directiva, eso va a pesar mucho’.

Tan solo hay que recordar lo que comentaba Iván Montalvo, miembro del Cambio Democrático hace unas semanas a La Estrella de Panamá : ‘[Al partido lo] han convertido en una guarida de maleantes, de bandidos y sinvergüenzas. No solo señalan a Martinelli como bandido y sinvergüenza, sino a la gente del CD. Ahí estamos nosotros, las bases del partido, quienes nos sentimos involucrados en esa estigmatización’. Montalvo, además, aseveró que la actual dirigencia de su partido ‘es una cofradía de sinvergüenzas y maleantes’. Por eso, coincidiendo con Rognoni, presentaba como un beneficio para el partido que la junta directiva dimitiera. Ante esto, presentaba dos razones principales: ‘Primero, por haber perdido las elecciones; segundo, por todo lo que se está descubriendo, la sinvergüenzura, los actos de corrupción que se están señalando. Donde tú metes el dedo, sale pus’.