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22 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Amor entre primos

Es complicado, ¿eh? Pero en mi opinión, si no hay interferencia científica, los primos pueden sí enamorarse.

Es complicado, ¿eh? Pero en mi opinión, si no hay interferencia científica, los primos pueden sí enamorarse.

La ventaja es que son “amigos” desde el nacimiento, ya saben mucho el uno del otro, y por lo tanto, tienen más intimidad.

Un estudio publicado en el año 2000 por la Sociedad Nacional de Genética en los Estados Unidos apuntaba que el riesgo de primos de primer grado generar niños con algún tipo de deficiencia genética, es casi equivalente a la de las personas sin ningún grado de parentesco.

Jóvenes sin endogamia tienen 3% de probabilidades de tener un hijo con un defecto genético, una cifra que se eleva al 4,7% en los casos de matrimonio entre primos de primer grado.

La encuesta provocó una discusión en los Estados Unidos, donde el matrimonio entre familiares es una cuestión jurídica.

De sus cincuenta estados, 24 lo prohiben y siete tienen algún tipo de restricción a la unión entre primos de primer grado. Menos de 0,1% de los matrimonios de los estadounidenses se celebra entre primos.

En países como Brasil, aproximadamente el 2% de las parejas tienen entre ellos el grado de parentesco.

En este caso, el matrimonio consanguíneo encuentra resistencia por parte de la Iglesia Católica. Sólo un obispo puede autorizar la misma.

En África y Asia, la unión entre primos es hasta el 60% de todos los matrimonios. El matrimonio entre familiares es también muy común en la Edad Media, cuando reyes y nobles preferían el desempeño de los vínculos consanguíneos, a fin de evitar la difusión de la riqueza de la familia.

En las sociedades modernas, el riesgo de las enfermedades ha sido siempre un obstáculo para este tipo de unión. Los defensores del derecho de los primos de primer grado, utilizan ejemplos como el de Charles Darwin para revertir esa opinión. Darwin se casó con su prima Emma Wedgwood, tuvo diez hijos, todos sanos.

En Panamá es exigida una serie de exámenes pre nupciales, a fin de que la pareja tenga conocimiento de cualquier impedimento físico o genético que comprometa la salud de ambos o de los hijos que futuramente piensen concebir.

Los estudiosos aseguran que si los novios proceden de familias sin antecedentes de enfermedades genéticas, el riesgo es realmente bajo.

En el caso de las familias que son comunes los casos de graves enfermedades genéticas, como las que conducen a la sordera y problemas neurológicos, el riesgo crece demasiado.

Este tipo de pareja debería pasar por una evaluación médica antes de decidirse a tener hijos.

Bien, si se apasiona por un primo y piensa que vale la pena, siga adelante. Lo importante es ser feliz. Pero si el primo no fuera la única alternativa, dé preferencia a otros chicos que no sean de la familia.

-La autora es periodista.bertildaherrera@yahoo.com