06 de Oct de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Las campañas sucias

A mí se me hace muy difícil ver lo que está ocurriendo en el país y cerrar la boca. Tengo asco y rabia al mismo tiempo. Tener que recurr...

A mí se me hace muy difícil ver lo que está ocurriendo en el país y cerrar la boca. Tengo asco y rabia al mismo tiempo. Tener que recurrir a las campañas sucias para ganar votos es algo que nadie debe pasar por alto.

Todos debemos saber que estas campañas no sólo ensucian a los políticos, sino también a quienes las utilizan, ensucian a quienes la ven como algo natural, y creen en ellas, ensucian a los niños que aprenden viéndolas.

El daño es irreparable en la cabeza de la gente.

Es una basura que no se puede recoger con escobas ni transportar en camiones a Cerro Patacón, ni siquiera incinerarla en el patio trasero de las casas. Es una basura que transforma la mente humana en un vertedero, y que se queda allí para siempre.

Pero eso, que ya es bastante malo, no es lo peor. Lo peor que podría pasar es que realmente ocurra lo que dicen las encuestas, que las campañas sucias funcionen y que el país sea entregado en bandeja de plata a quien, según dicen los que lo conocen bien, sueña con ser en uno de los hombres más ricos de la Tierra.

A mí lo que más me lastima es ver cómo se engaña a tanta gente, cómo se la manipula, cómo se la obliga a votar por lo que no le conviene.

Pero más lástima me da ver cómo la gente se deja engañar hasta con gusto. Porque una cosa es que una persona te trate de engañar, y no la conozcas, y otra es que te dejes engañar conociéndola bien. Es lo que los loqueros llaman masoquismo social.

Por eso le recomiendo a la gente que antes de votar se pregunte qué es lo que más le conviene a la patria. La pregunta es muy sencilla. ¿Cambio para seguir adelante o cambio para volver atrás? ¿Seguir creciendo o volver a como era antes?

Hay candidatos que ofrecen casas, becas, viajes, premios. ¿De dónde sacan dinero para regalar? Tampoco hay que ser sabio para saberlo.

El dinero se lo sacan a mucha gente del bolsillo para darle un pequeño porcentaje a otros. La cosa es así: le saco 100 a la gente, me quedo con 99 y reparto 1 entre unos cuantos, y encima hago una gran alharaca para que me lo agradezcan. Es muy fácil ser generoso con la plata de los otros.

Si una se atiene a lo que dicen los candidatos, si se deja llevar por las “encuestas”, si cree a pie juntillas las promesas que se hacen, si sigue ciegamente el camino que indican los que tienen mucha plata a través de la prensa y la televisión, de las cuales también son los dueños, votará mal, muy mal, terminará dándole el voto a quienes tienen como único interés convertir al país en una gran hacienda personal.

Por eso, antes de votar hay que revisar la historia. ¿Qué gobiernos traen progreso a Panamá? ¿Qué gobiernos traen atrasos? Hagámonos esas preguntas, y después de respondérnoslas con sinceridad a nosotros mismos, vayamos a votar el 3 de mayo.

-La autora es periodista.prenrer24@yahoo.com