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03 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Imprescindibles cambios en Tocumen

Múltiples crónicas hemos consagrado al tema del desenvolvimiento profesional de nuestro aeródromo principal. Muy a pesar de los positivo...

Múltiples crónicas hemos consagrado al tema del desenvolvimiento profesional de nuestro aeródromo principal. Muy a pesar de los positivos cambios realizados, la tarea nunca termina. Al contrario, es un continuo reto al sentido común y la evolución de incesantes transiciones, ecos de nuestro mundo moderno. Si bien es cierto, se eliminó el desordenado mercado de buhonerías, la Administración Torrijos creó un cuasi monopolio en la zona libre, que afecta la venta de productos claves en el aeródromo a favor del expendio de productos típicos del ambiente duty-free , como licores y tabaco, perfumería, ropa, electrónicos y joyería.

Recientemente fui cortésmente acogido por Graciela Gutiérrez, funcionaria con tres décadas de servicio a la institución, en el kiosco que la Autoridad de Turismo ha ubicado frente a la puerta de embarque

Interrumpió nuestra entrevista una frustrada pasajera sudamericana, quien dijo que había recorrido la terminal en busca de una tienda de artesanías. Algo anda mal cuando vendemos Marlboro, Cartier y Sony, pero no molas, sombreros Panamá ni taguas; cuando no hay un solo puesto de expendio de libros y periódicos; pero algo anda supremamente mal cuando después de ganar el galardón como el mejor café del mundo consecutivamente por un lustro, no hay ningún sitio en la terminal donde se promocionen y vendan nuestros cafeses, acompañados del cintillo “

Según el Reporte Estadístico 2008 de Tocumen, 4,549,170 pasajeros, que se trasladan a 54 diferentes destinos, utilizaron esa terminal. De estos, 1,505,324 desembarcaron en Panamá. Gozando de tantos espacios disponibles, ¿no sería beneficioso para el istmo venderse a esa audiencia cautiva de más de 3 millones de pasajeros que pululan anualmente sus pasadizos?

Si lográsemos la distribución masiva de material publicitario de óptima calidad y la decoración del terminal con impactantes pautas de nuestra gran oferta turística, desde los records mundiales de pesca fuera de borda, la diversidad de las playas caribeñas y de la rivera pacífica, nuestras numerosas islas, tierras altas, la capital más moderna y hermosa de Latinoamérica con su imponente Cinta Costera y Casco Antiguo, el Canal, las bondades de Coiba y Kuna Yala y el verdor del Darién, entre otros, abriría el extraordinario apetito de los transeúntes hacia un turismo diferente y variado.

¿Se imaginan el efecto multiplicador sobre nuestra economía si lográsemos que un ínfimo porcentaje, por ejemplo, 300 mil turistas adicionales o menos del 10% de los transeúntes, regresaran a Panamá? Sería un negocio redondo y jugoso para el país, sobre todo en estos momentos de incertidumbre y crisis financiera mundial. Vale, entonces, la pena explotar al máximo Tocumen, ese fabuloso diamante sin pulir. Enhorabuena, ¿qué estamos esperando?

*Especialista en turismo.panamaallinone@yahoo.com